AdiósStarbucks: Why Donald Trump approves this campaign?

AdiósStarbucks: Why Donald Trump aproves this campaign?

¿Por qué Donald Trump aprueba la campaña AdiósStarbucks?

Hace unos días comenzó en redes sociales la movilización virtual AdiósStarbucks, la cual resume en un hashtag la idea de dejar de consumir los productos norteamericanos para comprar los nacionales.

Como lo ejemplifica este meme sobre el Bupu (bebida prehispánica zapoteca que se vende en el centro de Juchitán) de la página Cantares de mi Tierra Istmeña (https://www.facebook.com/istmusical): en vez de ir a Starbucks a pagar cincuenta y tantos pesos por un cappuccino deslactosado que según hacen con café de nuestro país, vayamos al cafecito de la esquina por una bebida artesanal.

AdiósStarbucks: Why Donald Trump aproves this campaign? ¿Por qué Donald Trump aprueba la campaña #AdiósStarbucks?
AdiósStarbucks: Why Donald Trump aproves this campaign? ¿Por qué Donald Trump aprueba la campaña #AdiósStarbucks?

En lugar de ir a McDonalds por una “hamburguesa de oblea”, caigámosle al puesto de jochos de la calle, a los tacos del Paisa y a las famosas quecas de Doña Pelos.

Cambiemos la pizza de Dominos por unos huaraches, por unos sopes, por unos pambazos…

Solo que esta campaña del AdiósStarbucks tiene algunas fallas fundamentales que harían la delicia de Donald Trump. A saber:

1) Estas franquicias como McDonalds, Dominos Pizza y la misma Starbucks son eso: franquicias. Su ganancia viene de haber vendido el nombre, y de seguir vendiendo los insumos con su logotipo marca registrada a los dueños. Pero (sorpresa, sorpresa): los dueños son nacionales, ricos o no, que pusieron de su lana para hacerse del negocio.

2) Los trabajadores son, por supuesto, nacionales. Mexicanos que no crecieron soñando con preparar un Subway de pavo jamón, pero no hay empleo y sí hay que seguir ganando pa’ la papa.

3) Inclusive si los borrachos decidieran dejar de beber vino italiano espumoso Lambrusco para consumir solamente cerveza, resulta que las cerveceras y en general la mayor parte de las compañías otrora mexicanas ahora tienen inversión y participación de empresas de otros países. Así tenemos que la Cuauhtémoc Moctezuma ahora es parte del corporativo neerlandés Heineken, así que da lo mismo que beban una Dos Equis que una Affligem, una NocheBuena que un Strongbow, una Carta Blanca que una Amstel Bier, una Superior o Tecate o Sol o Indio que una Coors Light o una Kloster.

Entonces:

1) Saboteando marcas y franquicias norteamericanas afectamos a mexicanos ricos que invirtieron para poner su negocio.

2) También afectamos a mexicanos pobres que trabajan cinco o seis días a la semana a cambio de un sueldo mínimo con una o dos prestaciones.

3) Gracias a la globalización ya no hay negocios ciento por ciento mexicanos… a menos, claro, que vayamos tal cual a la tienda de la esquina en lugar de a Soriana o a La Comer (que es de Soriana) por nuestra despensa, aunque nos salga un poco más caro.

 

Así que si quieren fregarse al Donald Trump en vez de a los mexicanos ricos, piensen en algo más creativo.

Bad hombres: Why Donald Trump speaks Spanglish?

Bad hombres: Why Donald Trump speaks Spanglish?

¿Por qué Donald Trump habla Spanglish?

Esta también es una fácil.

Hay mexicanos cuya lengua materna es el español, e incluso así hablan un mal español: seguramente han visto videos de Elba Esther Gordillo leyendo (pero no se dice “ler”… ¡se dice leer! Y la broma póstuma sobre Carrie Fisher: No se dice “Princesa Leia”… ¡Se dice Princesa Leía!), o recuerden cualquier frase célebre de Vicente Fox Quesada alias el Risente Tox.

El Spanglish, como su nombre lo dice, es una mezcla de English con Spanish. Como ejemplo tenemos a Selena Quintanilla, de ascendencia mexicana pero que nació en los United States y no sabía pizca de español, de hecho tuvo que aprenderlo para cantar y volverse rich and famous. Eso no quiere decir que lo haya aprendido a la perfección: mientras hay millones de mexicanos que dicen “latería” en vez de latiría (del verbo latir) y que no fuerzan las cosas sino que las “forzan” (por ellos suponemos que no se esfuerzan sino que se “esforzan”), a Selena se le perdona que en una entrevista televisiva haya dicho “diez y cuatro”, ese raro y novedoso number que va antes del diez y cinco y después del diez y tres.

Entonces: ¿Por qué les extraña tanto que un gigante como Donald Trump le haga bullying al pequeño y chaparrito Enrique Peña Nieto, amenazándolo con enviar tropas de EU a Mecsicou a capturar a los “bad hombres”? Técnicamente esto violaría el principio de Soberanía de México and so on, pero no es como que a Trump le preocupe specially el Estado de Derecho internacional.

Bad hombres: Why Donald Trump speaks Spanglish? ¿Por qué Donald Trump habla Spanglish?
Bad hombres: Why Donald Trump speaks Spanglish? ¿Por qué Donald Trump habla Spanglish?

1.- ¿Será que envíen tropas de EU a todo México, o sólo a los estados mexicanos del norte?, ¿a lugares con beach (y una que otra bitch) a cuidar a turistas gringos?

2.- Las tropas de EU no sólo aprenderían buen Spanglish aquí: también contribuirían a que en nueve meses o menos aumente la población de Mexican babies güeritos color naranja fake.

3.- ¿A poco el Trump cree que los “bad hombres”, que por lo general fueron militares antes de pasarse al dark side de los cárteles, le van a tener miedo a Forrest Gump y unos cuantos friends?

Por mí está bien que envíen tropas de EU a México: será interesante ver cómo se regresan si se los impide el famoso muro.

Es más: que las envíen primero a Guanajuato, porque aquí sí nos está haciendo falta que se hagan cargo de bad hombres como Héctor López Santillana, Vicente Fox Quesada, Miguel Márquez Márquez y otros bichos empresarios y políticos que se transportan en Audi, BMW y Mercedes mientras al resto se lo lleva la chingada (o “la Oruga”, en todo caso).

Why Donald Trump hates immigrants? The short answer is…

Why Donald Trump hates immigrants?

¿Por qué Donald Trump odia a los inmigrantes?

Esta es una fácil.

La respuesta corta es: Porque Donald Trump odia a cada ser humano que alguna vez haya estado vivo y respirando sobre la Tierra. Cada ser humano excepto él, sus hijos y sus nietos, por supuesto.

La respuesta larga es: porque dos de sus tres esposas (sólo le faltan tres más para ser como Enrique VIII) no son originarias de los Estados Unidos de Norteamérica.

Ivana Trump, madre de Ivanka, nació en Checoslovaquia, que ya ni siquiera existe.

Y Melania Trump, madre de Barron, hoy día primera dama y quien es algo así como “la Gaviota” gringa pero con menos ropa, nació en Yugoslavia, país que tampoco existe más.

Sólo Marla Maples, madre de Tiffany y quien no osa utilizar el “Trump” en su nombre, nació en Georgia.

Entonces se explica que Donald Trump odie a los inmigrantes, en general. Si Checoslovaquia ya no existe, ¿cómo podría deportar a Ivana?, ¿la admitirán en la hoy llamada República Checa?

Igualmente, si decide dejar a Melania por, no sé, por alguna prostituta rusa (“las mejores del mundo”, dice Vladimir Putin, gran conocedor del tema) que le orine encima, ¿a dónde podría mandarla deportada?, ¿será que la admitan en Eslovenia?

Por eso es que Donald Trump no quiere perder la oportunidad de deportar a todos los inmigrantes posibles mientras aún existan sus respectivos países.

Tal y como lo dice esta imagen que el músico neoyorkino Moby subió a su Facebook:

Why Donald Trump hates immigrants? ¿Por qué Donald Trump odia a los inmigrantes?
Why Donald Trump hates immigrants? ¿Por qué Donald Trump odia a los inmigrantes?

“2/3 de las esposas de Trump eran inmigrantes… probando una vez más que necesitamos a los inmigrantes para hacer trabajos que la mayoría de los norteamericanos NO HARÍAN”.

¿O acaso alguien por aquí duda que aguantar a un ruco raboverde, maniático y gritón color falso naranja es un trabajo muy bien pagado, pero de lo más ingrato?

 

-Jéssica de la Portilla Montaño.