Almas Gemelas Kármicas Justin Bieber Selena Gómez Karmic Soulmates

Almas gemelas kármicas: Justin Bieber y Selena Gómez, qué mejor ejemplo

Almas gemelas kármicas: Justin Bieber y Selena Gómez, qué mejor ejemplo

En estos días Justin Bieber anda por todas partes, más que de costumbre. Así que aprovecharé la oportunidad para tocar un tema que quedó pendiente desde el año pasado:

Las almas gemelas kármicas.

Es un tema largo, larguísimo, digamos que puede llegar a durar hasta diez o veinte años… para los que se dejan, claro.

¿Qué son las almas gemelas kármicas?

Son relaciones generalmente amorosas que nunca están bien definidas, pues a veces son de amor, otras de amistad, o de pronto uno siente que esa persona no debió ser tu amigo(a) y mucho menos tu novio(a), que ojalá hubiera sido tu hermano(a) o algo por el estilo.

Las almas gemelas kármicas, como su nombre lo indica, son esas personas que conocemos de una o varias vidas pasadas. Se dice que firmas una especie de contrato para encontrarte y seguirte reencontrando con esa persona durante todas las reencarnaciones que tengas, por lo menos aquí en la llamada experiencia humana.

Estas extrañas relaciones tienen la finalidad de dejarnos una enseñanza que es, básicamente, aprender a amarte a ti mismo. Este es uno de los motivos por los que estas relaciones a la larga no funcionan, por más que los interesados se empeñen una y mil veces. El círculo no se cierra sino hasta que uno de los dos decide no volver a caer con el susodicho, porque mientras siga en tu vida (o tú sigas en la suya) aunque sea como amigo, mejor amigo, confidente, único lazo con tu pasado… Mientras sigan juntos de una u otra forma (aunque físicamente nunca pueden estar juntos y felices para siempre), no se logra la enseñanza que se firmó en el contrato.

Sé que esto suena muy loco e inclusive fumado para la mayoría de la gente que está acostumbrada al pensamiento occidental de que nacimos en polvo y en polvo nos convertiremos, que no existe más vida que esta, que no hay ángeles ni arcángeles ni chakras ni feng-shui ni nada por el estilo… Así que mencionemos algunos ejemplos.

Para los llamados Millennial, el mejor ejemplo de almas gemelas kármicas es, por supuesto, Justin Bieber y Selena Gómez.

Almas Gemelas Kármicas Justin Bieber Selena Gómez Karmic Soulmates

Almas Gemelas Kármicas Justin Bieber Selena Gómez Karmic Soulmates

Se conocieron siendo muy jóvenes, prácticamente cada uno fue el primer amor oficial del otro. Anduvieron muy contentos por todas partes siendo “Jelena”, pero algo falló y terminaron. Y al poco tiempo uno buscó al otro, porque (OJO) nunca pudieron olvidarse por completo, y de nuevo anduvieron muy contentos por todas partes hasta que de nuevo algo falló y terminaron. Y así anduvieron más o menos durante qué será, como unos ocho años, de andar y luego ya no, y se “olvidan” temporalmente y andan con otras personas, pero sucede algo y de nuevo regresan. Y de nuevo rompen. Y regresan. Y así.

La última ocasión que Justin Bieber y Selena Gómez regresaron fue a finales del año pasado, luego de que a Selena (según) le trasplantaron un riñón y Justin se enteró porque la noticia estuvo hasta en la caja de cereal. (Ahí es cuando uno agradece no ser lo que se dice “famoso”, jaja). Entonces el hombre va y la busca, tal vez de forma “inocente”, de verdad preocupado porque alguien importante para él pasó por una cirugía mayor. Y de pronto nos enteramos de que Selena Gómez deja a su novio The Weeknd, regresa con Justin, van a terapia de parejas y a servicios religiosos y demás, que la mamá de Selena no traga al chico porque significa problemas, etcétera… Y así, hasta que de pronto de nuevo terminan.

Ahora Justin Bieber fue noticia porque se comprometió con Hailey Baldwin, quien es, por así decirlo, algo así como el plato de segunda mesa, la chica que lo consuela con más frecuencia cada que Jelena se vuelve a separar. Y Selena Gómez fue noticia también pero como que de rebote, porque todos andan bien preocupados por los sentimientos de la pobre chica, quien al parecer ya expresó su escepticismo de que en serio en serio Justin se case con otra.

Características de las relaciones de almas gemelas kármicas

* Cuando conoces a la persona, una de dos: o sientes que lo conoces de antes, de toda la vida. O te cae mal, muy mal. O pueden ser ambas: primero te cae muy muy mal, lo tratas, y de pronto sientes que tienes todo en común con él o ella.

* Por cualquier motivo o persona, nunca pueden estar juntos por completo, al cien, o lo están durante breves periodos.

* Nunca se olvidan uno del otro.

* Puede que en persona ni siquiera se hablen, pero a solas se confían lo que sea.

* Cada vez que lo intentan de nuevo, la relación falla de la peor forma.

* Pueden alejarse por meses o años, pueden hacer su vida sin problema y casarse y tener hijos con otros, pero en algún momento de debilidad uno busca al otro.

* Cuando están juntos uno de los dos hace todo lo posible para huir, aunque después se arrepienta y ruegue regresar.

* La gente alrededor les sugiere no estar juntos ya que es un caso de obsesión sin remedio.

* Si eres de los que conserva amistades de años, él o ella es el único(a) a quien no quieres ver ni en pintura. Caso contrario: si eres de los que se aleja por completo de cualquier persona de su pasado, él o ella es el único que ha sido una presencia intermitente pero constante a lo largo de años e incluso décadas.

* La mejor definición hasta ahora me la dio una de mis consultantes de lectura de Tarot (agenda tu cita aquí o en mi página de Facebook, Tarot Adivinatorio y Terapéutico): Con esa persona vives una vida entera en cuestión de meses.

Dawson’s Creek

Para la gente de mi generación, los llamados Generación Equis y/o Xennial (mitad Equis, mitad Millennial, de 1977 a 1983 o algo así, niñez analógica y juventud digital), el ejemplo clásico es más de ficción: Dawson Leery (James Van Der Beek) y Joey Potter (Katie Holmes), de la serie Dawson’s Creek. Quien la haya visto sabrá por qué, y quien no pues para qué se la cuento… Digamos que, básicamente, uno está perdidamente enamorado(a) de su mejor amigo(a), quien o no se entera o de plano lo(a) “friendzonea”, pero luego se arrepiente y andan un rato; aunque el que primero estaba enamorado como que ya no lo está tanto, y luego se arrepiente. Y total que todos terminan arrepintiéndose hasta de haber nacido (¡bah!).

¿Qué hacer si tienes una relación de almas gemelas kármicas?

Todos o casi todos hemos tenido al menos una relación así en la vida. No importa cuántos amigos, amantes, novios, prometidos, esposos, frees y demás hayas tenido en el transcurso de los años: siempre habrá una persona, UNA, sí, esa mera, justa la que estás pensando mientras lees este texto… Siempre habrá una por la que sí habrías abandonado todo, por la que te habrías reinventado por completo, por la que habrías hecho lo imposible y también lo impensable, etcétera, etcétera, etcétera.

Es importante remarcar que NO IMPORTA LO QUE HAGAS O DEJES DE HACER, LA RELACIÓN SIEMPRE FALLARÁ Y GENERALMENTE TERMINARÁ DE LA PEOR MANERA.

De la misma forma, no importa cuántas veces se reencuentren e intenten volver a ser nada más que buenos o mejores amigos: siempre habrá una barrera invisible y llegará el momento en que alguno de los dos deje de contestar definitivamente (“definitivamente” por un par de meses o años) el teléfono, los correos, los mensajes de texto, los tuits. Así, sin más, sin mayor explicación, y casi siempre justo cuando más necesitas de él o de ella.

¿Qué es lo que se debe aprender de una relación de almas gemelas kármicas?

* Te tienes a ti. Antes de amar a terceras personas, antes de un amor de pareja, debes amarte primero a ti. No necesitas de nadie, DE NADIE, ni siquiera de él o de ella para estar bien, para tener en orden y bajo control tus pensamientos y emociones.

* Tu bienestar depende de ti, no de que equis persona por fin se decida, por fin te mire, por fin te ame.

* Los momentos difíciles, inclusive los peores momentos que puedas recordar, son para afrontarlos y así crecer como persona. Mientras ese otro ser humano esté ahí consolando tus lágrimas, nunca jamás terminarás de madurar, porque siempre dependerás de él o ella, y ahí es cuando el amor se convierte en codependencia.

¿Cómo finalizar para siempre ese ciclo sin fin?

* Toma conciencia de que no tiene caso perpetuar el amor o la supuesta amistad. En algún momento dejarán de estar en contacto, y te dolerá igual que la primera vez.

* Puedes vivir sin esa otra persona, así como ella ha podido vivir sin ti.

* No existe eso de “cerrar círculos”, esto es, buscar a la persona para decirle lo importante que fue en tu vida y agradecerle, pero que llegó la hora de decirle adiós y bla bla bla. Eso solo echa fuego a la hoguera y da pie para que la relación siga indefinidamente.

* Hay heridas que jamás cierran, pero depende solo de ti el sanar o el quedarte estancado(a). Puedes ir con el Brujo Mayor de Catemaco, o con quien sea, para que te haga un alejamiento o intente sacar a alguien de tu mente, pero tus pensamientos dependen exclusivamente de ti. Y mientras quieras estar con un “amarre” invisible hacia otra persona, ahí seguirás por los siglos de los siglos, suspirando en silencio y de vez en cuando cada que te acuerdes de ella o de él.

* Lo mejor es romper, tirar, quemar, o por lo menos esconder en una bolsa negra cualquier cosa que te lo(a) recuerde: fotos, libros, discos, peluches, diarios, ropa que te regaló, la pulsera que te hizo y que nunca te quitas, etcétera.

Y cuando por fin aceptas que la otra persona tiene todo el derecho a ser realmente feliz para siempre con alguien más, es cuando de pronto, mágica y misteriosamente, llega el amor de tu vida así, sin mayor aviso y sin siquiera buscarlo. Porque el amor de verdad no se busca, simplemente aparece, y no se piensa ni se racioanaliza, solo se vive y se siente como lo que es: esa persona con la que quieres estar hasta que la muerte los separe, esa por la que quieres crecer y convertirte en la mejor versión posible de ti.

¡Y claro que existe el amor verdadero!

Si no lo creen, pregúntenme…

De cuando recortaba todo de Sam Neill y Jurassic Park.

Sam Neill: La persistencia de la memoria por escrito

Sam Neill, mi querido diario, mi mejor y más fiel amigo, mi primer gran crush gracias a Jurassic Park

Ya lo he dicho: ¿Qué tal si la memoria me engaña?

Por eso fue que a los catorce años de edad comencé con mi infame Querido Diario Sam Neill (antes tuve otro llamado Norma, por una prima que no es mi prima sino como una hermana… pero lo rompí en alguno de mis inusitados berrinches). Y que nadie me diga y que nadie me cuente que las cosas no pasaron así como las viví yo.

Sam Neill, mi novio eterno de Jurassic Park.

Sam Neill, mi novio eterno de Jurassic Park.

Siempre dije que eso del Querido Diario Sam Neill fue inspirado por Ana Frank, pero nel: Mi no-prima llevaba años y años escribiéndole al Dr. Peter Venkman, pero el de la caricatura, ehhh… Me llevé una gran decepción con el cero guapo Bill Murray de la película la primera vez. No dudo ni tantito que me siga dando miedo el Hombre de Malvavisco porque se parece a las benditas estampas Garbage Pails Kids.

Pinche Javier Duarte JaviDú, neta que me recuerda a alguien pero no sé a quién...

Pinche Javier Duarte JaviDú, neta que me recuerda a alguien pero no sé a quién…

De hecho fue gracias a ese “Peter Venkman” ajeno que me enteré de que no sólo fui una niña exasperante: también era más cabroncita que hermosa, toda una troll. Diría que lo sigo siendo, pero ahora soy una irrespetable profesora y madre de familia. En unas vacaciones esa prima se quedó en mi casa, y aproveché mientras se bañaba para abrir su diario a escondidas. Así me enteré con que ella soñaba con “ser tan mula como Jéssica”… ¡Ah, chi!, ¿que yo soy queeé?

Y sí: podría decirse que esa chica cumplió su sueño, y con creces.

¿Yo? Si ya era una mula, obvio que lo seguí siendo. Apenas se me empezó a quitar hace poco.

Y lo tengo por escrito, jaja, como todo el detalle posible: Tanto las tonterías que yo hice como las jaladas que otros me hicieron durante más de una década.

Llevo años diciendo que algún día publicaré cada libreta de mi Querido Diario Sam Neill… ¿Pero qué tal si ya los transcribí, tal vez con algún seudónimo?

Libretas, cuadernos y un baúl de fotos y recuerdos de mi Querido Diario Sam Neill.

Libretas, cuadernos y un baúl de fotos y recuerdos de mi Querido Diario Sam Neill.

Pesadillas. De niña mi mamá me llevó a ver El Show de Terror de Rocky... y seguramente me encantó.

Pesadillas colectivas para asustar a los niños miedosos

Pesadillas colectivas… Con los sueños colectivos no basta.

La Niña TodoMePasa dice:

Rastreé los orígenes de mi aversión al género literario llamado Terror y, no: Los asquerosos Garbage Pail Kids no terminaron de comerme por más que me hicieron despertar gritando durante ene noches de mi dizque infancia. Los Garbage Pails Kids vinieron a mis pesadillas mucho después.

Pesadillas. Las únicas Garbage Pails Kids que tolero son las de Donald Trump y su muro.

Pesadillas. Las únicas Garbage Pails Kids que tolero son las de Donald Trump y su muro.

Y tuve pesadillas mucho peores, por cierto.

La primera ocasión que dije “no, gracias” fue en casa de unas amiguitas. Clásico que a los cinco años de edad tus primeros amigos son hijos de los ex amigos de tus papás. Recuerdo que nos llevaron a alquilar una película (formato Beta… ufff, ¡no hagan cuentas! ¿Ya existía VideoCentro?). Yo quise de vampiros. Quién sabe cómo se llamaba: nomás recuerdo que el monocromático filme mostraba una mano negra. ¿Igual era una mano santa? La mano salía de una tumba para arrastrar a la pálida actriz.

Si hoy, mil-ochomil años después, viera una escena así de ridícula… ¡Yo creo que me ahogaría! Me ahogaría, pero de la risa.

Mi esposo el educador infantil dice que no hay que dejar que los niños tengan contacto con ningún tipo de terror… No vayan a terminar como yo: Escribiendo sobre mis pesadillas para provocarle dolor de cabeza a terceras personas.

La segunda vez que me traumé debió ser con Carlos, tío de mis vecinitos de entonces. Fuimos al Cine Tepeyac a “ver” El Despertar del Diablo. ¿Cómo olvidar ese título? Y digo “ver” entre comillas porque lo único que vi fue la mugre del piso: El tiempo que duró la película lo pasé bajo mi asiento. Yo no, no, NOOO quería ni quiero saber nada sobre sangre y tripas y ojos que salen volando. A duras penas puedo ver Doctor House, Bones, Castle y series de televisión por el estilo.

Pero la curiosidad era fuerte: De niña me era imposible dejar de ver las portadas de películas piratas. Una rana con una mano humana saliéndole del hocico… Una mujer colgada por la vulva y los pezones de ganchos de carnicero… Ya me imagino a qué clase de “ser humano” le puede excitar el sexo mezclado con gore.

No sé si todo eso fue antes o después de uno de mis regalos de cumpleaños:

En Siempre en Domingo o en XE-TÚ o en Estrellas de los Ochenta, en alguno de esos aburridos programas de los años ochenta estaban promocionando El Show de Terror de Rocky.

Pesadillas. El Show de Terror de Rocky.

Pesadillas. El Show de Terror de Rocky.

Y yo, pobre escuincla babosa sin criterio alguno, le rogué y le supliqué a mi mami que me llevara al teatro.

Mi mamá no sé cómo se las arreglaba ella sola: Mi indolente progenitor jamás dio ni cinco centavos para que yo viviera…

(Aquí un paréntesis: UN APLAUSO a los pendejos, seguramente hombres, que acaban de establecer que no dar pensión alimenticia ya no es delito grave. Ya se puede llevar el proceso en libertad. Jo jojo, pero qué emoción. ¿Acaso es su forma de combatir la obesidad infantil? Por favor: no mamen. De cualquier manera, la mayoría de madres solas que conozco no andan pidiendo chichi mensual del pinche irresponsable. Les da muuucha hueva demandar a un pobre loser que no ama ni a su propio hijo. Las mamás pueden solas, ellas lo logran sin tener que andar persiguiendo a nadie. Dios bendiga a las mujeres jefas de familia por tener pantalones.)

Como iba diciendo: mi mamá me llevó con mi abuela a ver El Show de Terror de Rocky. Seguramente no entendí ni eme de nada, y ni siquiera la recuerdo. Pero cuenta la leyenda que mi mamá tuvo que rogar y suplicar en el teatro para que me dejaran entrar a ver esa obra para adultos… Ya de grande vi la película y no le encontré ni el terror ni lo de adultos ni nada, jaja.

Imagino que la pasé bien: Lo único que me traumó fueron las escenas en blanco y negro que proyectaron en una pantallita, no sé si durante el intermedio o previo a que subieran el telón.

Continuará.

Los años ochenta nunca pasarán de moda

Los años ochenta nunca pasarán de moda – Lo retro es chido

Los años ochenta… Quien los vivió, lo sabe.

 

La Niña TodoMePasa dice:

Les platicaba sobre algunos sueños y pesadillas colectivos. Ni para qué mencionar los sueños que le compré a Walt Disney.

Es verdad que las pocas veces que me sentí “parte del grupo” fue cantando con las bullers. Bullers: dícese de quienes hacen bullying… Seamos sinceros: quienes nos quejamos de haber sufrido bullying, también anduvimos moliendo a dos o tres niñas menores que nosotros.

En los años ochenta cantábamos lo que estaba “en onda” en la radio. Hablaba con ellas sobre el capítulo más reciente de Carrusel de niños. Cómo olvidar las temibles “calcomanías con droga”… ¿afuera de qué escuela dicen que las encuentro??? Diiigo: nomás para comprobar que no son cuentos chinos para que los infantes se caguen de miedo y crezcan decididos a verificar por sí mismos qué tan malas son esas malditas cosas del demonio. Me cae que las “calcomanías y los chicles con droga” merecen un post completo. También recitábamos juntas el nombre completo de la Chimoltrufia: María Expropiación Petronila Lascuráin y Torquemada de Botija. Qué quieren: crecí viendo Chespirito.

Y crecí viendo Cachún Cachún Ra Ra. También la dulce niña Candy Candy. Y crecí viendo toda, toda la barra de programas y telenovelas de la televisión abierta de los años ochenta y también de los noventa. Incluso hoy día es lo más “interesante” que uno encuentra para dormir a gusto. ¿A poco ustedes no cantaron los antiguos comerciales que el joven Luis Miguel hacía para Coca-Cola y Sabritas?

La mera verdad es que el nombrecito completo de “la Chimo” lo busqué en Wikipedia, jeje. Alguna vez tuve buena memoria, pero eso era en mi época de escuela primaria… Ahora que tengo uno que otro alumno de lectoescritura y regularización, me pregunto el doble de veces:

¿Por qué los niños aprenden cancioncitas y comerciales, mas no las tablas de multiplicar?

Yo estoy casi en las mismas: Hace apenas unos años aprendí a sacar raíces cuadradas sin usar la calculadora. De hecho me sé de memoria las raíces del dos al diez porque no entendía el método: ¿Cómo, si estaba ocupadísima tratando de sacar las mugrosas cien vidas del mundo 3-1 del primer Mario Bros? ¡Y nunca pude hacer más de cinco seguidas! Nunca logré acabar ese horroroso juego, me quedaba atorada en el megaagujero espantoso del nivel 8-1.

Los años ochenta y el Nintendo Mini

Los años ochenta y el Nintendo Mini

Yo siempre procrastinando, desde niña fue mi actividad favorita… Por eso ya no me extraña que una profesora kool-aid (y eso que no fue la más hulera de todas las que tuve en el Colegio Las Rosas) me haya mandado castigada a otro salón nomás porque no tomé dictado. ¿Cómo creen que yo iba a trabajar en clase, si estaba ocupadísima soñando despierta con dinosaurios?

Igual y la memoria me engaña: ¿Qué tal si el dictado era sobre dinosaurios, y yo estaba soñando despierta con equis, ye, zeta, lo que fuera excepto el tema de aquella clase?

Sueños y pesadillas colectivos: Yo también viví los sueños que escribieron guionistas de televisión.

Sueños y pesadillas colectivos escritos para todos los gustos

Sueños y pesadillas colectivos

 

Si tus sueños no te dan miedo, no son lo suficientemente grandes.
-Ellen Jhonson.

 

La Niña TodoMePasa dice:

Aunque no existen los superhéroes (según dice “la gente normal”… y no me refiero precisamente a la banda de Aleks Syntek, si es que aún existe), todos nacemos con al menos un talento que nos distingue del resto del planeta.

El mío lo descubrí desde pequeñita:

Soy buenísima para exasperar a las personas.

Supongo que es clásico que los chamacos (o bien: que algunos chamacos) hagan la misma pregunta mínimo ochenta veces seguidas. Lo que aún no sé, y que tal vez descubra si en serio en serio mi hija Jéssica Aranza sale igualita a mí, es si a tooodos los escuincles preguntones se les debe contestar como nunca jamás nadie me contestó a mí:

¡Cállate, tonta!

No creo haber sido la única que a los siete, ocho añitos de edad, soñaba que un huracán llegaría a la Ciudad de México para llevarme volando con él. En ese entonces nadie sabía qué era un tsunami: En caso contrario, también habría dicho que ojalá y apareciera una ola gigante para aprender a surfear.

Y, sí: El problema fue haber expresado mi inocente e improbable deseo en voz alta. Porque nunca faltó la compañerita odiosa que se creía más madura que un plátano importado de Cuba nomás por ser la segunda de la lista (y, según las Misses, la segunda menos idiota del salón):

¡Cállate! No tienes ni la menor idea, como siempre.

Yo qué: no todos nos hicimos escritores por gusto sino por vil necesidad, más que por necedad.

Supongo que era mejor dejar que la marea del “sé como las demás” me arrastrara. Compartí sueños y pesadillas colectivos que escribieron para nosotros dos o tres adultos que trabajaban como guionistas: ¿Acaso eres “la de lentes, la pasada de moda”?, ¡no importa! Haz tu luchita y tal vez logres alcanzar una estrella como Eduardo Capetillo…

Esa fue la idea que Jesús Calzada nos metió en la cabeza a unas cuantas jovencitas babosas. Chistosamente, hace como diez años conseguí el teléfono de este importante hombre, pero me contestó su novio y, zas: Sin mayor ceremonia me colgó…

Continuará.

Priístas unidos jamás serán vencidos. Free Javier Duarte!

Priístas unidos jamás serán vencidos. Priístas unidos jamás…

Priístas, priístas, ¡ra-to-tas! Chiquitibúm a la bimbombá…

No se confundan. Todo lo escrito en este blog no es más que una cortina de humo para distraernos de lo esencial: Que Cristian Castro le arrebató a Kim Kardashian el título de “El matrimonio más ridículamente corto de la historia”. Kim estuvo casada setenta y dos días… Entonces llegó Cristian Castro con su “saiote” (me sigo riendo de eso) y de un nalgadazo la mandó a volar. Ven que ahí se van en proporciones corporales, ¿no? Es verdad que Britney Spears les ganó a todos pues estuvo casada apenas unas horas en Las Vegas… Pero Britney es Britney, ¡leave Britney alone!!! Además, en aquel entonces Britney era una adolescente alcohólica y explotada por sus padres: Por eso se le perdona que cayera con el Kevin Federline y en un ataque de tos se haya rapado.

Y todo esto venía a que… Ah, sí: Los priístas.

Los priístas son una casta de piratas mexicanos que se cubren las espaldas los unos a los otros. Los demás partidos políticos hacen lo mismo, por supuesto. Pero los priístas saben que todos son una bola de ratas, y que el que no transa no avanza. Esto último los hace más mexicanos que el asqueroso té de nopal con sábila que estoy tomando para perder peso.

Esto último también me recuerda a los priístas:

Ellos nos hacen perder peso sobre peso, siempre hasta llegar a dos. Si mal no recuerdo, antes del Error de Diciembre el dólar costaba como tres pesos. ¡Tres pesos!

Y no nos hacen perder peso en kilogramos, que igual y nos convendría a las mujeres y niños obesos. O bueno, digamos que sí: entre las devaluaciones y la inflación se pierde poder adquisitivo. Y nosotros comemos menos y nos inflamos menos. Y se devalúa nuestra autoestima, porque no es lo mismo estar flaco por dieta que flaco por pobreza. Bueno, yo creo que no, pero no lo sé porque yo solo fui flaca de niña y la verdad no me acuerdo.

Esos priístas enflaquecen nuestra billetera y nuestro cinturón. Mientras ellos engordan, engordan de comer tantas ansias por enriquecerse. Y engordan por tragarse sus propias mentiras hasta que se las creen.

Ahí tenemos el caso de Javier Duarte, que era gordo y adelgazó y otra vez está igual que siempre. Mientras, la flaca calaca de su esposa, Karime Macías, puso a dieta a los pobres niñitos del DIF. ¿Acaso creen que la esposa iba a salir limpia de semejante lodazal? Por favor: es imposible que ella no supiera la cantidad de mierda que, literalmente hablando, hacía su marido. Por eso no sorprende que ella fuera parte de la estafa, que se encargara de sangrar al erario de Veracruz.

Ahora resulta que siempre sí van a extraditar a Javier Duarte.

Y que lo van a juzgar por una ínfima parte de toda la lanototototototototota que se robó. Luego va a resultar que ni siquiera se la robó, sino que solo la cambió de lugar, la reacomodó. Y que pensaba regresarla, ¿no? Pero a quién demonios le importa, la verdad:

Siendo Javier Duarte priísta, aunque según lo haya expulsado el mamón ese del Enrique Ochoa… Pisará la cárcel unos cuantos años, y luego como Raúl Salinas de Gortari: Saldrá exonerado, con el cartelito de “inocente” pintado en la frente. Y lo más importante: con todos sus millones en el bolsillo. O bien escondiditos en una faja en la panza, que igual es por eso que está así de gordo y nomás no adelgaza.

Priístas unidos jamás serán vencidos. Free Javier Duarte!

Priístas unidos jamás serán vencidos. Free Javier Duarte!

No importa cuántos delitos le imputen al pu…ñal de Javier Duarte: Será como Elba Esther Gordillo, quien hace unas semanas resultó inocente de dos de tres delitos. ¿Entonces para qué demonios los meten a la cárcel? Digo, si ya los mantenemos presos o en libertad, y si no trabajan tras las rejas ni lejos de ellas.

Así que ya: A la goma con los priístas. Mejor sigamos atentos a:

a) La vida sexual de Cristian Castro.

b) Las asombrosas bubis de Kylie Jenner que cambian de tamaño sin previo aviso.

c) La carrera como youtuber y las cirugías plásticas de Araceli Ordaz “Gomita”.

Todo, todo eso es mil veces más interesante que la política en México. Me cae de eme que sí.

Educación en México: mejor gracias al uso de internet

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Educación en México: mejor gracias al uso de internet

Educación en México: mejor gracias al uso de internet

A continuación finalizo con mi opinión sobre el texto “Escuela, ¿para qué?”, de Héctor A. Ortega, publicada en TodoMePasa.com. Pueden leer aquí la primera parte y la segunda parte de mi artículo.

Desde hace décadas la situación económica en México es precaria para la mayoría de los ciudadanos. Conozco Licenciados en Administración de Empresas que trabajan como taxistas porque no encuentran un trabajo adecuado. O personas que no pueden ejercer la profesión que estudiaron porque el mercado está saturado.

En la educación la situación ha mejorado mucho con internet. Anteriormente tus papás te decían: si no pasas el examen de la UNAM o del Poli, no podrás cursar estudios superiores. Para el nivel adquisitivo de los mexicanos, el que los hijos cursen una carrera en una escuela privada es casi prohibitivo. Las universidades privadas son exageradamente caras. También lo son las escuelas “patito”, que han proliferado durante los últimos años, aunque sin calidad en sus programas de estudio.

Algunas veces los padres, con tal de que sus hijos cursen estudios superiores, los meten a estas escuelas donde no obtienen ninguna preparación. Y ves “licenciados” que escriben con faltas de ortografía y no tienen la menor idea de lo que trata su carrera.

Y ya ni hablar de estudios de Maestría, Posgrados o Doctorados en el extranjero. Solo si llegas “becado” por alguna institución pública es posible tomar este tipo de estudios.

Así llego a la conclusión de que la educación en México es bastante deficiente. Hasta al Secretario de Educación Pública lo corrige una niña de primaria: No se dice “ler” sino leer. Esto es una vergüenza para nuestro país.

Aunque no todo son malas noticias… 

Hemos leído últimamente de chicos que han participado en concursos de matemáticas, o han presentado algún proyecto de robótica y han obtenido primeros lugares. Superan a grandes potencias educativas cono Alemania o Finlandia.  Garbanzos de a libra.

Imagen: Lafronteradice.com

Escuela, ¿para qué?: Mi opinión sobre la educación online

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Escuela, ¿para qué?: Mi opinión sobre la educación online.

Escuelas online, ¿son una buena opción?

En mi primera publicación para este blog escribí parte de mi opinión sobre el texto:

Fue escrito por el educador mexicano Héctor A. Ortega, el cual fue publicado de forma reciente en la página web TodoMePasa.com.

Trata de la historia de Suri, adolescente que cursa o cursaba la Middle School en línea, en una escuela de Estados Unidos. Sus papás encontraron la opción del INEA para que Suri también tuviera un certificado mexicano aunque nunca asistiera a clases presenciales.

Con esta premisa, continuaré escribiendo sobre las escuelas online.

Existen diferentes tipos de escuelas online. La mayoría para cursar bachillerato o alguna carrera de tu preferencia. Y aunque esta escuela tenga su “sede” en alguna otra entidad, no existe mayor problema.

Se accede a su sistema, donde te explican muy claramente los objetivos del tema a tratar ese día. Te indican en dónde puedes investigar tal o cual dato, te hacen sugerencias para mejorar tu desempeño.

En general se trabaja muy a gusto en estas escuelas.

El facilitador

La persona con quien tienes contacto directo es con el profesor o “facilitador”, como también se les llama. La mayoría de las veces tienen mínimo una Maestría y son especialistas en su materia. Son personas muy accesibles, con las que puedes contar en cualquier momento para cualquier duda o sugerencia que tengas. Inclusive, en algunos casos, se llega a dar una amistad entre profesores y alumnos.

Nivel educativo

Las escuelas online tienen muy buen nivel educativo. Sus estudios tienen validez oficial. Esto es sumamente importante porque, si no, se estaría perdiendo un tiempo valioso, aunque uno haya adquirido los conocimientos necesarios.

Pasando a otro tema relacionado con la educación:

En nuestro país hay una carencia de ofertas de trabajo y acceso a las empresas donde puedas obtener un salario acorde a tus capacidades. Profundizaré en el tema en mi siguiente entrega.

Imagen: Revista Educación Virtual

Opinión sobre el texto “Escuela, ¿para qué?”, de Héctor A. Ortega (I)

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Opinión sobre el texto: “Escuela, ¿para qué?“, de Héctor A. Ortega


Por: Bianca Grimaldi


Hoy leí una columna muy interesante en el blog de TodoMePasa.com. Es referente a la educación en México, el título es: “Escuela, ¿para qué?” y el autor es Héctor A. Ortega.

Opinión sobre el texto "Escuela, ¿para qué?", de Héctor A. Ortega. Por: Bianca Grimaldi.



Habla sobre una niña de nombre Suri (no Suri Cruise, por supuesto), es una niña que vive en México y estudia vía online en Estados Unidos la Middle School (secundaria). Explica de una manera muy interesante que esta niña estudia vía internet en una escuela extranjera, aunque sus papás piensan que la niña debe tener un certificado expedido en México.

La opinión de Suri es que no le gusta asistir a la escuela porque está fea y prefiere estudiar online, en donde puede atender sus lecciones, presentar exámenes, etc.

Esto me permite hacer una reflexión al respecto, ya que yo a mis 57 años de edad he pasado por los dos tipos de educación. Escuela “normal” hasta la secundaria, y en los últimos años escuela online para bachillerato y parte de una Licenciatura.

En mi opinión muy personal


Los avances que nos ha traído la tecnología hoy en día es precisamente ese, poder cursar estudios vía internet y que sean válidos. Anteriormente no teníamos acceso a esta última opción, obvio, hasta que se desarrolló Internet. 

Ahora tenemos múltiples opciones para que las personas que “realmente” desean estudiar y superarse lo puedan hacer. Ya no es necesario ir a una “escuela”, ya podemos tomar nuestras lecciones, hacer tareas, investigar en múltiples páginas. Googlear cualquier información que necesitemos, presentar exámenes. 

Y lo más importante, lo puedes hacer en la comodidad de tu hogar y a la hora que tú tengas disponible. Ya no necesitas ir a una escuela para aprender, ahora puedes ser autodidacta con el apoyo de las escuelas online.

Continuará.