Corpóreo espejismo – Abraham Téllez España

Corpóreo espejismo

Abraham Téllez España

 

A Pame Aguilar Ochoa

 

Me gusta cómo es Mariana. Dice que el prender una vela o acomodar las rosas en el jarrón tiene su importancia. La presencia que generan transforma la apariencia total de la sala o la habitación. Las flores, por encima de las velas, son fundamentales para nuestra Mariana.

Algunos invitados han percibido la firme suavidad de los pétalos, y alaban dicho regalo de la naturaleza con un cumplido para la anfitriona. Otros, quienes apenas las notan al entrar, los que callan, actúan como si el manojo floral que llegó ahí por manos de Mariana fuera intrascendente en lugar de una verdad sagrada. Mariana sabe que se trata de un adorno pasajero y simple, pero es esto lo que le brinda una belleza momentánea, difícil de comparar con otra existencia.

Al final de la fiesta, que había sido todo menos placentera, Alicia y Mariana se quedaron a solas. Las velas del comedor se consumían en lo alto de las servilletas manchadas de bilé; desde su candelabro lanzaban una luz pequeña y luchadora sobre las migajas, en el mantel salpicado de vino. Y en cambio, las lilis y las rosas perduraban soberbias, sin ninguna alteración.

Liviana e insatisfecha, Mariana se tendió en el sofá. Recargó una pantorrilla sobre la mesa de centro y suspiró. Para entonces, Alicia se había encargado de llevar la cristalería a la cocina y también de desinfectar el baño.

—Es lo primero que debe hacerse cuando las vistas se van —afirmó Alicia, encontrando un lugar amoroso junto a su amiga.

Abraham Téllez España - Corpóreo espejismo (cuento)
Abraham Téllez España – Corpóreo espejismo (cuento)

Al sentir el calor sin amenaza que produjo Alicia en su costado, Mariana extendió la otra pierna sobre la mesa, adquiriendo una postura masculina y desfachatada que Alicia jamás le había visto.

—¿A ti te gustan las flores, Alicia? —cuestionó Mariana con la mirada en aquel ramo bicolor.

Mientras lo pensaba, Alicia tomó un cojín que se colocó encima del vientre como un escudo contra la noche.

—Para serte franca, prefiero los árboles.

Sin argüir nada, Alicia observó el cuerpo de Mariana. La recorría una placidez mortal y, vista así, con los pies sobre la mesa, se le figuró un cadáver flotando entre las sombras.

—Estas, por ejemplo… —prosiguió Mariana— Le pregunté a Luis Pedro si las encontraba hermosas y, en vez de responderme, empezó a hablar de un escritor japonés quien solo admiraba las flores vivas, no las que yacen moribundas en un florero. Y todas cortadas.

Se produjo un silencio sin inquietudes. Una pausa necesaria y dulce para las dos.

—Mariana —murmuró Alicia—, a primera vista, tus preguntas resultan ingenuas, pero no lo son. Uno siempre trata de contestarte algo original o que te sorprenda. Además, Luis Pedro es filósofo y prefiere responder con base en lo que ha leído.

Un chispazo letal consumió una de las velas. El pabilo se encorvó hasta sumergirse en la cera y su humo ascendió igual a un alma desprendida que desaparece por la nada.

—Es mejor que levantemos todo antes de dormir —añadió Alicia tras dar el primer bostezo—. Así mañana, cuando despiertes, encontrarás todo como debe ser.

Pero Mariana había cerrado los ojos. Algo la llamaba y, sedada de frío, ella obedecía. Se fue sin avisar, con la mirada hacia adentro y los párpados quietos, a oscuras. Ya no tomó en cuenta el cenicero de la mesita que, saturado de colillas, daba un aspecto vergonzoso y lleno de promiscuidad.

Alicia se recostó junto a su protectora, no sin antes mirar la hora y resolver marcharse en cuanto abrieran las puertas del Metro. Con la madrugada vino un estremecimiento que la despertó. Instintivamente, extrajo del clóset de la habitación una manta larga y muy fina con que cubrió a su amiga sin mirarla. El cuerpo no despertó al contacto de ese cobijo que le era ya lejano, indiferente.

Para las seis de la mañana, ningún coro de pájaros vino al encuentro de Alicia, quien de puntitas buscó una pluma y un papel sobre el que escribió:

Mariana:

No puedo comenzar a explicar lo agradecida que estoy por todo el apoyo que me has brindado en este recital y, más concretamente, a mí. Hice lo que pude por regresar todo a su lugar. Me faltó trapear la cocina.

Agradezco al caos por habernos reunido en este mundo de odio.

Te quiere,

 Alicia.

Antes de tomar su violín para marcharse, Alicia recorrió con los ojos al bello ser junto al que había dormido. La sábana de lino sobre aquel pecho inmóvil será una imagen inolvidable en la memoria de la pequeña Alicia.

Yo veo a Mariana durante horas y lo confirmo, me gusta cómo es. Me ha gustado siempre. Hoy más todavía. Sus uñas sobre el terciopelo del sofá, estáticas y leves, me llaman a besarle la mano. Ahora las pestañas inmóviles le coronan el rostro con una paz tan verdadera como artificial, así como ella.

Infame corazón – Liberto Guerrero

Infame corazón – Liberto Guerrero

He pasado los últimos mil años de mi vida deambulando como un espectro, o como su sombra, o como su feto: arrodillado, oculto, vencido y desollado. De mi pecho, cuando lo oprimo, salen ácaros y polvo nauseabundo, es un sitio deshabitado, un pueblo fantasma que subsiste de rencores ahogados con alcohol. Mi inteligencia, a falta de agua fresca, se volvió una flor marchita, sus aromas se desvanecieron y los pétalos que acompañaban mis palabras ya no llegan a mis labios, pareciera que se fueron a huelga y que solo habrán de volver cuando haya que adornar mi féretro por última vez. Y mi respiración, mi aliento, ese aire que escapa por las fauces, no puede ser otra cosa más que un débil pero sofocante viento del desierto. He vivido con miedo de levantar la voz y hacerme oír, de decir mi nombre letra por letra, aunque me sangre la lengua, y luego preguntar quién me conoce, hijos de puta; miedo de que la respuesta sea nadie, y terror también de que la respuesta sea todos. Todos conocen mi infame corazón. Me he escondido muchos siglos como un insecto bajo las piedras, o bajo el escritorio de las oficinas donde vivo, detrás de copas y copas de vino, o detrás de los archivos de un ordenador. A veces me corto las uñas y el cabello y salgo a las calles en una inútil búsqueda de sangre, de mi sangre, y de la sangre de mi sangre; pero ha quedado poco a poco salpicada en las paredes de este inframundo. Al final de la faena suspiro, contengo el llanto un momento, y después lloro por horas bajo las sábanas de mi ataúd. Por las mañanas me levanto a recoger el tiradero, azorado por el hecho de que aún queden restos de mí por amontonar, y agradecido de que cada día sean menos. Sigo adelante, consciente de que me limito a seguir los pasos que alguien más dejó estampados antes que yo. Alguien, quizá, con mejor suerte. O quizá no.

 

Más textos de Liberto Guerrero en:

http://anatomiaincorporea.todomepasa.com

Si muriera mañana…

Si ya no estoy a tu lado, siempre ten presente esto…

Algunas personas pensarían que cuando una se convierte en madre, la idea de la muerte no ronda por nuestras cabezas cuando nos vemos tan felices al lado de nuestros pequeños…

¿Cómo vas a preocuparte por algo tan banal cuando tienes un ser maravilloso contagiando tus días con sonrisas y manitas calientitas?

Desde el primer momento que supe que sería madre me pregunté:  Sigue leyendo Si muriera mañana…

Delirio – Cuento de Kassandra Hakluyt

DELIRIO

KASSANDRA HAKLUYT

(KASSANDRA BLOODKISS)

 

Desperté sola, semiacostada en una cama que no era mía. La habitación estaba oscura excepto por unas lucecitas rojas a mi lado. Quise ponerme en pie pero no podía moverme. No recordaba cómo llegué ahí.

En la pared de enfrente había una ventana. Seguramente me encontraba en un hotel, en una recámara con vista al mar. ¿Y mi novio?

Entró una mujer. No encendió la luz. Le pregunté si era mi amiga Katy. Solamente sonrió antes de dejar unas cosas, no sé cuáles, sobre las lucecitas.

Tenía mucho sueño, más sueño que nunca. Seguramente estaba en una playa, en mis vacaciones ideales a modo de luna de miel.

Me dormí otra vez.

***

Había muerto Sigue leyendo Delirio – Cuento de Kassandra Hakluyt

Cesárea a la fuerza: Ya no quieren enseñarnos a parir – MamiTatuada

Diario de una parturienta:

Di no a la cesárea innecesaria

 

Texto y fotos: MamiTatuada

Logotipo de MamiTatuada, autora invitada de TodoMePasa.com.

MamiTatuada.wordpress.com

 

Parte de que me haya convencido de tener parto natural fue por miedo a que me abrieran por la mitad. A que me pusieran anestesia de más. Y a terminar muerta en la sala del quirófano sin haber conocido a mi bebé Alicia.

 

Un panorama horrible para una mujer que Sigue leyendo Cesárea a la fuerza: Ya no quieren enseñarnos a parir – MamiTatuada

Destete exitoso: La última teta y nos vamos a vivir la infancia

Destete exitoso: Los últimos consejos

para mamá y la teta cansada

Texto: Anadarinka Guajardo,

lactivista certificado

Anadarinka Guajardo

Anadarinka Guajardo.
Consultor, lactivista certificado por WIC.
CN0 097332506

 

Lee la entrega anterior haciendo clic en este link.

 

Durante el destete respetuoso pueden aparecer agitaciones directamente relacionadas con retorno de la menstruación después del nacimiento del bebé:

  • Si se produce un nuevo embarazo.
  • Si se amamanta a dos hijos a la vez (lactancia materna en tándem).
  • Si el niño amamantado tiene alrededor de dos años de edad.
  • O en épocas de mucho estrés y ansiedad de la madre.

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Destete respetuoso: La teta está cansada… ¡y la mamá, también! -Anadarinka Guajardo, lactivista certificado

Destete respetuoso tras una

 lactancia materna exitosa

 

Texto: Anadarinka Guajardo,

lactivista certificado

Anadarinka Guajardo

Anadarinka Guajardo.
Consultor, lactivista certificado por WIC.
CN0 097332506

Si lograste establecer una lactancia exitosa y estás lista para el destete respetuoso, estos son los materiales necesarios para la aventura:

  • Mucha paciencia. No importa cuánta sepas que tienes, necesitarás siempre un 30% más.
  • Tiempo. A los niños les toma tiempo acostumbrarse a nuevas actividades. Considera que el proceso puede tomar de cinco meses a un año. Intenta ser realista.
  • Preparación mental para renunciar a más horas de sueño. Créeme: cada minuto paga el resto de la vida.
  • Canciones de cuna o canciones con un mensaje positivo pero tranquilas.
  • Actividades de interés para tu infante. Algo que le apasione o que sea totalmente nuevo y pellizque su interés.
  • Cuentos cortos con cilustraciones de niños mayores, dibujos divertidos. Trata de que sean breves para mayor comprensión. Te recomiendo “La teta cansada”, de Montserrat Reverte.

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Crianza respetuosa, lactancia materna y el destete – Anadarinka Guajardo, lactivista certificado

Crianza respetuosa, lactancia materna

y el destete

 

Texto: Anadarinka Guajardo,

lactivista certificado

Anadarinka Guajardo

Anadarinka Guajardo.
Consultor, lactivista certificado por WIC.
CN0 097332506.

 

¡Ah! La belleza de la maternidad es el eterno deseo de dormir ocho horas de corrido. Tomar un baño largo sin ser interrumpida. Ver una película para adultos sin escuchar al dictador adorable exigiendo atención o mimos.

La paternidad o “parenting” en general es la Sigue leyendo Crianza respetuosa, lactancia materna y el destete – Anadarinka Guajardo, lactivista certificado

El gobierno abusa de la nobleza de los mexicanos – Carlos Robles

El gobierno abusa de la nobleza de los mexicanos:

Esta es una frase que he leído mucho desde que los sismos nos demostraron que nuestros gobernantes pueden ser tanto o más peligrosos que los temblores.

Estoy de acuerdo con la parte del abuso. Pero no sé si el gobierno abusa de nuestra nobleza o de nuestra comodidad.

De alguna manera, la programación gubernamental a través de la educación oficial, siempre ha sido: “Si ya la hiciste, no le muevas”. “Aprovecha y quédate en lo seguro todo el tiempo que se pueda”. Básicamente: “La zona de confort es la onda”.

“Ya tengo plaza en gobierno” es el éxito del mexicano promedio, pues “ya tiene resuelta la vida”. Puede que a veces le retrasen el pago por meses. Pero por trabajar en gobierno ya tiene acceso a todos los créditos para sobrevivir.

“Abrí mi negocio… en lo que encuentro algo” no es celebrado. Es más cómodo cobrar una cantidad fija independiente del desempeño, que una cantidad variable ajustada al desempeño.

Nos suben el precio de los productos y servicios… Pero con usar un “Todavía me alcanza”. “Compramos más huevo, menos chorizo y ya”. “Cuando ya no alcance nos van a tener que pagar más”. O el simple “así ha sido siempre”, ya podemos continuar con la rutina diaria sin protestar.

“Dejo de pagar Infonavit un rato. Me alcanza para colegiaturas, servicios y despensa. Si no pago Coppel este mes, me alcanza para unas cervezas. Compro otro chip para que el banco no me marque, y listo. ¡Todo solucionado! Vamos a ver la tele/Facebook“. “No sea malo, hágame el paro”. “¿No puede quedar listo más rápido? Tengo prisa”. “Nos ayudemos mutuamente”. Estas son frases que escuchamos frecuentemente, o incluso hemos dicho alguna vez.

Personas que pagan quince mil pesos por un teléfono, viviendo en un lugar con renta de mil quinientos y que comen sopa instantánea.

Otras con hijos inscritos en la escuela, buscando darles cualquier ventaja en la competencia por la vida en el futuro. Personas que buscan likes o comparten cadenas… ¿Cuándo van a tener tiempo para luchar? ¿Por qué sacrificarían esa relativa calma por algo incierto y peligroso, como un cambio radical en la estructura político-social de nuestro país?

Muchos se quejan de su compañía de celular, pero no se cambian de compañía.

Si bien hay tendencias que muestran que cada vez más personas se alejan de este tipo de pensamientos, la mayoría de la población se sigue llevando por este tipo de pensamiento y actitud. Y no estoy seguro de que sea correctamente descrito con la palabra “nobleza”.

Certificado educativo rápido, casi instantáneo… aun si el interesado no sabe nada – Héctor A. Ortega

Certificado de educación:

Cuando el patrón exige documentos a la brevedad

Saga: “Escuela, ¿para qué?”Héctor A. Ortega

 

La educación para adultos tiene un objetivo: Otorgar servicios de alfabetización, primaria y secundaria para adultos y jóvenes a partir de 15 años, quienes por diversas circunstancias no pudieron estudiar cuando debieron hacerlo y, en consecuencia, se encuentran en situación de rezago educativo.

A menudo llegan a la escuela personas que dejaron de estudiar hace veinte, treinta o cuarenta años. Hombres y mujeres cuya vida se ha construido con trabajo arduo sin que esto les exigiera poseer una educación formal. Algunos apenas cursaron un año de primaria. Y los más afortunados llegaron a tercero de secundaria, sin que lograran obtener el certificado. Sin embargo, sus realidades los situaron en momentos en que la escuela quedó en una posición inferior y solo una necesidad los mueve a regresar a las aulas. Destaco que esa necesidad es siempre laboral. Son muy pocos, casi nulos, quienes lo hacen buscando redimirse de la ignorancia.

Hace un tiempo una mujer se acercó a pedir apoyo para obtener el certificado de primaria. Se trataba de una señora mayor que, según me confió, es responsable de un nieto que cursa el bachillerato en la misma escuela donde trabajo. La señora necesitaba su certificado de primaria, o de lo contrario perdería su trabajo.

Le expliqué que existía la posibilidad de obtener el certificado presentando un solo examen, pero eso tiene cierta complicación.

Es cosa de estudiar un par de meses antes de presentar la prueba, aclaré. “Pero yo nunca fui a la escuela, qué voy a saber para presentar ese examen. Además, necesito mi certificado a más tardar para el viernes; si no, me corren”.

Le aclaré que mi trabajo consiste en apoyarla para que aprenda algo antes de presentar la prueba. Aunque, por otro lado, aun cuando hiciera el trámite de registro en ese instante, tanto la solicitud del examen, su presentación y (suponiendo que acreditara) la expedición del documento, llevan un proceso cuyos tiempos están definidos con precisión. Con evidente desánimo, la señora prometió regresar en un par de días a entregar sus documentos. Por supuesto, no lo hizo.

Apenas al inicio del ciclo escolar me avisaron que un joven exigía hablar conmigo. “Necesito saber qué pide para terminar la primaria”, me dijo con decisión. Después de ofrecerle toda la información, me confió: “No sé leer ni escribir, pero necesito urgentemente el documento.” ¿Y para cuándo lo necesita?, pregunté. “Para mañana”. Ya he dicho que los años me han vuelto inmune a respuestas que, de tan increíbles, se tornan absurdas.

Aclaro que no es la primera vez que una persona requiere el documento con tal premura. Con serenidad le hice saber que para mí es imposible hacer en veinticuatro horas lo que la gente no ha hecho en años. Además, enfaticé: ¿Cómo pretende que le ayude a tener un certificado si usted mismo me dice que no sabe leer y escribir?

Luego de pensarlo me hizo saber que ya había estado en un círculo de estudios de INEA, pero nunca logró aprender. Le propuse revisar su situación académica. Tal vez pueda ayudarlo, pensé.

El avance académico arrojó que el hombre certificó la primaria en el año 2010.

No se lo dije, pero a cambio le indiqué que debía acudir directamente a la Coordinación de Zona del INEA y solicitar que revisaran su avance académico. “Hágales saber que necesita su documento de manera urgente, pero a quien lo atienda, aclárele que también le urge aprender a leer y a escribir. Dependiendo de lo que le digan regresa conmigo”.

Casos como los anteriores se repiten a menudo. La necesidad lleva a las personas a buscar en las escuelas un documento, no así una oportunidad educativa. Eso es lo de menos en un ámbito laboral donde se exigen certificaciones sin importar los conocimientos.

El joven regresó días después para decirme que le iban a tramitar su certificado, pero le hicieron saber que no podían enseñarle.

“Usted ya certificó, ¿qué podemos hacer?”. Le propuse que viniera a la escuela si así lo deseaba. Aceptó, pero hasta hoy no ha venido.

Recordé a la señora que también requería el certificado y, tras una breve investigación, pude encontrar a su nieto. Le pregunté qué había pasado con su abuela: “Le ayudaron a sacar el certificado en otra escuela, pero le tuvo que dar para su refresco a la chava que le ayudó. Le salió en quinientos pesos”.

Me resigné a pensar que lo que la gente no ha querido o no ha podido hacer en tantos años, hay quien se lo puede hacer por unos cuantos pesos, aunque no tan rápido. Yo no. Así que puedo seguir tranquilo sin aprovecharme de las necesidades ajenas.


Si te interesa estudiar o acreditar tus estudios y vives en la Ciudad de México o en el Estado de México, ponte en contacto con el autor Héctor A. Ortega al correo:

profesorhector_ao@hotmail.com

Te amo México: El temblor derrumbó tus muros, pero no tu esperanza

Te amo México: El temblor derrumbó tus muros, pero no tu esperanza

 

Texto: Gisela Andrade Maya

Logotipo de MamiTatuada, autora invitada de TodoMePasa.com.

Poco a poco las maniobras de rescate van finalizando. Algunas con resultados satisfactorios. Otras recuperan cuerpos para darles la sepultura que merecen.

Desde el sismo en México el 19 de septiembre he estado en shock. No hemos podido suspender labores de ninguna índole. Estamos cansados, desvelados, preocupados… Pero unidos.

No hay manera de olvidar. No podemos olvidar lo que pasó, lo que seguirá pasando a partir de este sismo y de los que vienen.

Pude ver en todos el México que tanto amo, ese que no me canso de defender, del que me siento tan orgullosa. Vi a su gente levantando escombros, trayendo esperanza, regalando amor, fuerza. ¡Qué chingón es ser mexicano!

preparando café y pan para dar fuerza a quienes ya morían de cansancio. Te amo México.
preparando café y pan para dar fuerza a quienes ya morían de cansancio. Te amo México.

Una de mis imágenes favoritas de lo que se vivía en los estados afectados, fue donde preparaban comida para los rescatistas.

Señoras que madrugaron, o incluso ni durmieron, preparando café y pan para dar fuerza a quienes ya morían de cansancio.

El señor que puso su puesto de tacos al pastor para regalar a los brigadistas definitivamente se robó mi corazón.

El señor que puso su puesto de tacos al pastor para regalar a los brigadistas definitivamente se robó mi corazón. Te amo México.
El señor que puso su puesto de tacos al pastor para regalar a los brigadistas definitivamente se robó mi corazón. Te amo México.

No se queda atrás el hombre de bajos recursos con una olla de tamales que repartió sin cobrar un peso…

Todos ellos son la prueba más grande de amor y solidaridad. Te amo México. ¡Gracias por llenarnos el corazón y la barriga!

Siempre se ha presumido que aquí en México compartir los alimentos es todo un ritual. Es un momento íntimo para compartir en familia, con tus seres más amados. La merienda es sinónimo de tomarte un cafecito con tu esposo o tu mamá. Y platicar de cómo te fue en el día o debatir sobre un tema de interés. Al menos para mí es un momento muy especial.

Y ver esto reflejado en gente que, sin pensarlo dos veces, te brindó algo para que no tuvieras la panza vacía… Es digno de admirarse y resaltar. Te amo México.

Vi muchísimas cosas padres durante un día de tragedia nacional. Día que, sin duda, quedará marcado en la historia y en la memoria de quienes lo vivimos o presenciamos.

 

Pero no quiero enfocarme en lo triste. Quiero que mi recuerdo del temblor sea la solidaridad.
Pero no quiero enfocarme en lo triste. Quiero que mi recuerdo del temblor sea la solidaridad.

Recordar los rostros que, aunque cansados, brindaban una sonrisa de apoyo a sus connacionales. Quiero recordar a las maestras que evacuaron a sus pequeños y cantaban alegres, para que los nenes no lloraran, aun cuando ellas morían de miedo por dentro. Te amo México. ¡Gracias!

Quiero recordar a esa generación que llamaron Millenialls. A los que catalogaron como ajenos al dolor y a la realidad… Ellos corrieron de un lado a otro levantando escombros, usando las redes sociales para ayudar. No sólo para compartir memes. Te amo México. ¡Gracias!

A los topos, brigadistas y voluntarios que arriesgaron su vida. Sacaron de los escombros a nuestras familias con el mismo esfuerzo que si hubiera sido alguien de la suya.

A los animalistas que dieron refugio a los perritos, gatos, loros y hasta tortugas que lograron salir con bien, a la espera de reunirse con sus humanos. ¡Gracias!

A las feministas, activistas, miembros de la comunidad LGBT. A cualquier representante de cualquier movimiento existente, que ayudó sin que importaran los ideales ajenos. ¡Gracias!

A los estados vecinos que improvisaron centros de acopio para llevar despensa, agua, medicinas y hasta una cobija a los afectados que se quedaron sin nada. ¡Gracias!

Gracias México, gracias mexicanos, por demostrar que si existe el México unido. Porque somos capaces de dar la mano a quien lo necesita. No volvemos la mirada ante una tragedia. Gracias México. No cabe duda: Un soldado en cada hijo te dio.

Estos son los mexicanos que necesitamos.

Pero no todo es miel sobre hojuelas.

También hubo mucha escoria aprovechándose del dolor ajeno… A esos, definitivamente, no los necesitamos.

No necesitamos que hagan memes burlándose del dolor que ellos no vivieron.

No necesitamos a quienes asaltaron a transeúntes cuando no hubo luz. Ni el maldito cerdo que abusó de una niña mientras todos estaban distraídos.

No necesitamos a la basura de políticos que querían protagonismo. Aprovechan cualquier momento para mostrarnos su fea carota de larva sucia. Y se vieron “obligados” a donar NUESTRO dinero porque no les quedó de otra. Pero no olviden que de ellos no salió.

Tampoco necesitamos a quienes se querían robar las despensas o limitaban el apoyo.

Desafortunadamente no podemos hablar de lo bueno sin mencionar lo malo. Pero no nos equivoquemos: El gobierno no son esos políticos rateros y oportunistas. Ni es el Presidente, quien fue a cargar cajas vacías para hacer como que ayudaba. Ni es la alcahueta de su esposa, quien puso a flote sus dotes de actriz barata. (Bueno, ni tan barata: ella sí tiene una casa blanca… que no se derrumbó.) Ellos no son todo el gobierno.

También hay que reconocer la labor de médicos que pertenecen al IMSS, al ISSSTE, a hospitales privados. Atendieron gente sin pensar si ganarían un peso por ello.

Las brigadas y los binomios también fueron capacitados por instituciones gubernamentales.
Las brigadas y los binomios también fueron capacitados por instituciones gubernamentales.

Las brigadas y los binomios también fueron capacitados por instituciones gubernamentales. Los policías que ayudaron a desahogar el tráfico también merecen mención. Todos ellos, trabajadores de Gobierno o no, ayudaron y siguen ayudando a levantar a México. No merecen ser comparados con los rateros de siempre.

Sólo te pido, México, que no olvides.

Sólo te pido, México, que no olvides. Que recuerdes a quien te tendió la mano. Aprendamos de esto para convertirnos en un país aún más chingón del que ya somos.
Sólo te pido, México, que no olvides. Que recuerdes a quien te tendió la mano. Aprendamos de esto para convertirnos en un país aún más chingón del que ya somos.

Que recuerdes a quien te tendió la mano. Aprendamos de esto para convertirnos en un país aún más chingón del que ya somos. Esta nación capaz de cantar Cielito lindo mientras va al rescate de otros. Ese que les dice a quienes quieren ser voluntarios que ya son suficientes. Ese que es capaz de llenar cientos de tráileres y camiones con toneladas de productos para donar.

Ese es el México que amo. ¡Gracias México!

Mara Castilla: Descubren su cuerpo el día que celebrábamos la Libertad. #SiMeMatan

Descubren el cuerpo de Mara Castilla el día que celebrábamos la Libertad. #SiMeMatan

"Hoy

Texto: Gisela Andrade Maya

y Jéssica de la Portilla Montaño.


Gisela Andrade Maya.

 

En la misma semana que Sergio Zurita hace comentarios en contra de la libertad de las mujeres, se encuentra muerta a Mara Castilla.

Diariamente me llegan casos de desapariciones de niños y jóvenes. En ocasiones bastan pocas horas para que algunos aparezcan sanos y salvos. Como dice un popular dicho: “No andaban muertos, andaban de parranda”.

Desafortunadamente, no todos corren con la misma suerte. Y cuando hay actualizaciones de las notas, encontramos noticias fatales que dejan un vacío en el estómago y en el corazón.

Debo confesar que a veces me engancho con noticias. Así me pasó con el caso de Mara Castilla, la joven estudiante de diecinueve años cuyo único error fue confiar que podría divertirse…

El día que llegó su nota, debo admitir que muy en el fondo esperaba un final feliz. Incluso podría decirse que tuve un poco de esperanza cuando alguien llamó para decir que estaba bien.

Comencé a pensar en lo bueno que sería que las autoridades por fin hicieran su trabajo y pudieran localizarla y rescatarla con vida. Así como en las películas… Pero esto no era una película, ni las autoridades son competentes.

El viernes 15 de septiembre era mi día de descanso y, por ende, jamás checo las noticias ni el Facebook. Pero andaba organizando la cena de ese día con Jéssica. Nos reunimos como cada quince días para charlar, que Alicia y Aranza jueguen, y distraernos del mundo un rato.

No puedo describir el nudo que sentí cuando, al tomar mi celular, vi una notificación en el grupo de WhatsApp del trabajo. Mi jefe mandó un mensaje corto pero contundente: “Encontraron el cuerpo de Mara, acaba de confirmar la Fiscalía”.

Una semana completa dando seguimiento a la noticia, para que terminara como muchas otras: En feminicidio.

Un hueco en el estómago y los ojos rojos por contener el llanto. Ese era el resultado de lo que acababa de leer… ¿Cómo estará su familia? ¡Qué horror recibir esa noticia!

En fin, no podía apachurrarme, tenía que preparar todo para “celebrar”. Pero, ¿celebrar qué? Que en México, las mujeres somos más propensas que en otros países (excepciones: la India y Brasil) a que nos maten y que nos violen.

¿Celebrar que no estamos seguras a veces ni en nuestra propia casa? Aquí recordé el caso de Ena, también de 19 años, quien al darse cuenta de que su vecino brincó la barda, pidió ayuda por WhatsApp. Pero cuando llegaron a su domicilio, sólo encontraron a su bebé de un año, vivo, al lado del cadáver de su madre… Ena fue agredida por ser mujer y por estar sola. El bebé permaneció toda la noche abrazado al cuerpo de su mami. Tenía sangre de Ena en su mejilla.

Tamara de Anda denunció a un taxista por acoso sexual callejero porque la llamó “guapa”. El vecino de Ena presumía en sus redes y con sus amigos que tenía una vecina “muy guapa”…

Lo peor de estos casos es que están más cerca de lo que creemos. Una amiga, al abordar un Uber, notó que el conductor intercambiaba mensajes con alguien. Y entre la conversación alcanzó a ver que mandó una foto de ella. Afortunadamente pudo reaccionar, bajó del vehículo y reportó al conductor. No tuvimos que lamentar su pérdida.

Pero Francia Ruth no corrió con la misma suerte.

Ella quedó de verse con un chico que conoció en Tinder. Tal vez solo buscaba un poco de sexo. Tal vez una relación formal o una amistad. Pero lo que obtuvo fue ser cercenada, diluida en ácido para esconder sus restos, mismos que fueron abandonados en una azotea.

Por desgracia vivimos en un país que, no conforme con el número de víctimas de agresión, llama paranoicas a las mujeres que intentamos cuidarnos una a la otra. Y hasta recibimos burlas por ser “exageradas” y “querer llamar la atención”.

Mara Castilla publicó en mayo, en su cuenta de Twitter, un mensaje en apoyo al caso de Lesvy, la chica que fue encontrada muerta en la UNAM. La Rectoría se quiso deslindar alegando que había dejado de estudiar, que tenía problemas con las drogas y que era mala estudiante. Como si eso justificara la cruel forma en que fue asesinada por su pareja: estrangulada con un cable y colgada de un teléfono público.

“#SiMeMatan será porque me gustaba salir de noche y tomar mucha cerveza”, escribió Mara Castilla.

“#SiMeMatan será porque me gustaba salir de noche y tomar mucha cerveza.” Las redes retomaron la campaña que hicieron por Lesvy, ahora en apoyo de Mara. Mara Castillo murió, irónicamente, como dijo que moriría: Por salir de noche.
“#SiMeMatan será porque me gustaba salir de noche y tomar mucha cerveza.” Las redes retomaron la campaña que hicieron por Lesvy, ahora en apoyo de Mara. Mara Castilla murió, irónicamente, como dijo que moriría: Por salir de noche.

Las redes retomaron la campaña que hicieron por Lesvy, ahora en apoyo de Mara. Mara Castilla murió, irónicamente, como dijo que moriría: Por salir de noche.

Pero no fue su culpa. Ella sólo salió a divertirse. No fue su culpa que un malnacido se haya creído con el poder de quitarle la vida. Solo por ser mujer, solo por salir de noche, solo por regresar sola.

Me repugna y me hace sangrar los puños de la impotencia que vivamos en un mundo donde les parezca divertido que una mujer quiera sentirse segura.

Me causa náuseas que digan: “Pues entonces para qué sales”.

Esto como supuesta solución a la violencia que ellos no conocen. Porque nadie te mata por ser hombre. Ni te viola porque tomas un taxi en la madrugada.

Me sentí avergonzada cuando escuché de los labios de una compañera: “Pero solo a ella se le ocurre regresar sola a altas horas de la noche”…

Una mujer, criminalizando los actos de Mara, culpándola de su propia muerte… ¿Y el asesino? Ese maldito hasta sonreía a las cámaras del motel de donde salió después de violarla, tal vez con ella aún con vida, tal vez no… Sonreía porque sabe que no hay justicia, porque la sociedad condenaría a Mara Castilla por divertirse antes que culparlo a él por asesinarla.

Qué irónico es nuestro país, ese que compone cientos de canciones alabando la belleza de las mujeres y a su vez las golpea hasta darles muerte. Nos juzga de PUTAS y hasta se burla cuando pedimos los mismos derechos.

Mara, Ena, Lesvy, Francia Ruth, Fátima: Son solo algunos nombres de las hermanas que cayeron. Fueron víctimas de la falta de justicia, del machismo, de la violencia de género… De un sistema corrupto e inepto que, si no te mata, se burla de ti.

Hoy lloro por la muerte de Mara Castilla porque también soy madre. Soy hija y esposa, soy amiga, y salgo todos los días a trabajar con miedo a la incertidumbre de si volveré o no.

Porque, por desgracia, #SiMeMatan será porque soy mujer.

 


Jéssica de la Portilla Montaño.

 

#SiMeMatan será porque soy mujer.

Y #SiMeMatan será porque tengo vagina, nalgas, pechos y boca.

#SiMeMatan será porque a ti, hombre mexicano, te educaron para verme como un objeto sexual. Para verme como un repositorio donde descargar tus ganas.

Desde que era pequeña, algunos se creyeron con derecho de tocarme o de intentarlo. Supongo que una niña en falda larga de escuela de monjas es irresistible. Que una niña que se traslada sola a su colegio provoca pensamientos impuros en hombres normales. En hombres con hijas, en hombres con hermanas, en hombres que nacieron de una madre. Hashtag: #MiPrimerAcoso. Muchas mujeres dijeron: A mí jamás me han acosado. Qué suerte, te envidio. Otras personas, mujeres y hombres, dijeron: Exageran, pinche bola de feminazis.

Tengo tantos recuerdos desagradables. Está el de un fulano que tenía o fingía tener algún tipo de retraso mental. Andaba en rutas de pesero a la hora que el Colegio Simón Bolívar cerraba sus puertas. Se sentaba del lado del pasillo para obligarte a estar junto a la ventana. Traía una chamarra sobre las piernas. La única vez que sentí su mano cerca de mi vulva, apenas pude reaccionar… Y él con su cara de idiota, como si no entendiera por qué me urgía levantarme del asiento y bajar de esa unidad.

Tiempo después se lo conté a una amiga, esto entre lágrimas incontrolables que son clásicas en mí. Contestó que una bellísima chica de nuestro grupo, quien desde hace años sale en revistas de farándula, sufrió algo parecido. La diferencia: Ella, al sentir esas manos marranas, se puso en pie y armó mayúsculo escándalo: Pinche viejo marrano, pero qué le pasa, no me toque, maldito cerdo depravado. No me sorprende que esta niña haya hecho carrera como conductora y modelo.

Leí sobre el caso de Mara Castilla luego de ver que #SiMeMatan era primer lugar en tendencias en Twitter.

Desde que no me pagan para enterarme de las noticias desagradables que se venden, prefiero no indagar más de lo necesario. Pero a veces es inevitable. Así supe que Mara Castilla murió tal y como ella auguró en su mensaje en apoyo a Lesvy.

Busqué la cronología: Fue con sus amigos al bar The Bronx. Otra web decía que los trabajadores del bar ya estaban checando al pedazo de carne que poco después sería utilizado, estrangulado y tirado en un terreno baldío cercano al motel donde el conductor la violó. Mara Castilla tenía diecinueve años. Estudiaba una carrera. Tenía toda una vida por delante, vida que fue truncada por el impulso pasajero de un tipo que no pudo esperarse a llegar a su casa y arreglárselas con la mano.

Mara vivía en Cholula. Cholula, ciudad de Puebla, hogar del famoso “Góber Precioso” Mario Marín Torres, historia que ya conocemos de memoria. Ricardo Alexis López Díaz, el desgraciadito que conducía el Cabify que pidió la hermana de Mara, era de Tlaxcala. En Tlaxcala, México, las mujeres educan a sus vástagos para enamorar y vivir de padrotear a sus “viejas”.

Me pareció inconcebiblemente monstruoso cuando lo vi en equis programa: La hermana era una sirvienta, no más. Papá y mamá instruían al preadolescente tlaxcalteca sobre cómo enamorar a una desconocida y sacarle dinero obligándola a venderse por, no sé, cincuenta pesos. Y cuando la ahora prostituta se rebele de su chulo, basta con matarla y buscar a su reemplazo. Y así estas familias tienen a incontables jóvenes, algunas aún niñas, trabajando para ellos… por amor. Porque las convencen de que ganan el dinero por amor a su verdugo.

No sé si Ricardo Alexis López Díaz fue educado por sus padres de esta forma criminal, vividora y misógina.

Pero se le hizo fácil abusar de una mujer que viajaba sola en un servicio supuestamente seguro como Uber y Cabify.

Deslindemos responsabilidades:

  • Esto no fue culpa de Mara. Ella salió con sus amigos a divertirse a un bar.
  • No fue culpa de sus papás. Mara era mayor de edad, y tenía derecho a salir a donde quisiera.
  • Tampoco fue culpa de su hermana por pedir el Cabify. Ni de los amigos por no llevar a Mara a su casa. Cabify es supuestamente seguro e imagino que monitorean a los conductores como hacen los taxis de sitio.
  • Es responsabilidad de Cabify por no hacerle exámenes psiquiátricos a la gente con que trabajan. Un fulano que conozco está boletinado por andar de ratero en equis empresa, pero anda manejando su Uber.
  • El único culpable aquí es Ricardo Alexis López Díaz. Y tal vez sus padres, por no haberle enseñado a respetar a una dama como si fuera su hermana o su madre. Pero el único a quien se debe señalar es al violador, a quien la raptó, y a quien no le importó finalizar con una vida humana que para él no valía nada.

¿Tanto le costaba a ese monstruo dejar a la mujer en su hogar, irse a su casa y, no sé, perforar una toronja y hacerla suya? ¿Tanto le costaba recurrir a una almohada, a una muñeca inflable, a su mano que hoy gotea sangre femenina inocente?

Comprendo que hay gente psicópata, pero no el que cualquier hombre sea un violador en potencia. ¿Acaso son conscientes de que arruinan la vida de una niña por toquetearla, por hacerla víctima de abuso infantil? ¿Saben los pedófilos que los niños abusados terminarán con trastornos psiquiátricos y probablemente muertos por sus propias manos? Los progenitores que abusan de sus propios hijos, qué: ¿Fantasearán con poseerlos desde que la mujer se embaraza? ¿Tienen idea de que tal vez serán testigos del suicidio de la carne de su carne y sangre de su sangre?

¿Los delincuentes sexuales se saben protegidos por la impunidad que en México es ley?

¿Porque las familias con casos de incesto difícilmente denuncian al papá, al tío, al abuelito?

Este caso me recuerda un poco el del pudiente arquitecto colombiano Rafael Uribe Noguera. El hombre ya pidió perdón (¿?) por haber raptado, torturado, violado y matado a Yuliana Samboni, una niña indígena de tan solo siete años.

El caso de Mara Castillo me recuerda un poco el del pudiente arquitecto colombiano Rafael Uribe Noguera. El hombre ya pidió perdón (¿?) por haber raptado, violado y matado a Yuliana Samboni, una niña indígena de tan solo siete años.
El caso de Mara Castilla me recuerda un poco el del pudiente arquitecto colombiano Rafael Uribe Noguera. El hombre ya pidió perdón (¿?) por haber raptado, torturado, violado y matado a Yuliana Samboni, una niña indígena de tan solo siete años.

¡Claro! ¡Lo perdonamos por su feminicidio e infanticidio, y que siga adelante con su fabulosa vida, por qué no! Su familia, gente con influencias, se encargó de encubrirlo, de mentir por él, de ayudarlo… No entiendo: ¿Encubrieron a un pariente que resultó pedófilo, violador, torturador y asesino? ¿POR QUÉ?

El cocainómano arquitecto (imagino que utilizó el recurso de “no estaba en mis cinco sentidos”) fue condenado a cincuenta y tantos años de cárcel. Veamos cuántos cumple. Y veamos si le dan las comodidades que en México dan a los ricos encarcelados… O si le toca como en Estados Unidos, donde los violadores y pedófilos son tratados con la Ley del Talión.

Hace mes y medio fue cumpleaños de Gisela. Al ser ambas madres casadas, ella tenía ganas de organizar una “noche de chicas”: Irnos varias amigas suyas a un restaurante-bar de León, sin maridos ni hijas. Pero al trabajar ella en fines de semana, el día elegido fue un jueves. Se fue complicando el asunto: Sus amigas no sé, pero mi esposo trabaja temprano al día siguiente. Lo ideal habría sido irme de conductora designada…

¿Tomar un Uber? Nunca lo he usado, y no me da confianza desde que leí que un conductor de Uber violó a una mujer en la India. ¿Qué tal #SiMeMatan?

¿Pedir un Cabify? Ni idea, pero para el caso debe ser lo mismo.

¿Tomar un taxi de sitio que yo he utilizado? A Gisela no le agradó la idea, le pareció menos seguro que un Uber.

Se aguadaron nuestros planes por ya no recuerdo qué. Pero llegamos a la conclusión de que era mucho más sencillo, barato y sobre todo seguro festejar en una casa. ¿Qué tal #SiMeMatan porque fuimos a nuestro restaurante-bar favorito sin esposos que nos vigilaran?

¿Qué tal #SiMeMatan porque se me ocurrió vestir como se me daba la gana (jeans y una blusa de mi talla?).

¿O #SiMeMatan porque usé medias, tacones, minifalda, una blusita de tirantes? Nooo: ¡Qué tal si yo provoco que me falten al respeto! Dejen busco mi hábito de monja, mi Hijad, dejen me pongo mi pants más feo para ir a un lugar nice. Por favor, cero perfume: Qué tal #SiMeMatan porque me topé con un químico con complejo de Grenouille.

Y #SiMeMatan ya no pintaré mi boca de rojo porque, según una clase de la Escuela de Escritores de México, eso simboliza los labios vaginales hinchados por la excitación.


 

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