Distimia (Dysthymia). Jéssica de la Portilla Montaño. Acuarela. Water painting. TodoMePasa. Si estás pensando en suicidarte

Si estás pensando en suicidarte

Si estás pensando en suicidarte

Jéssica de la Portilla Montaño.

Ilustración: Distimia (Dysthymia).

Jéssica de la Portilla Montaño.

A Enzo
por casi quince años debatiendo.

 

 

Si estás pensando en suicidarte
debes saber:

No existen motivos
para no hacernos daño.

Si realmente lo deseamos
nadie más puede impedírnoslo.

¿Crees que el dios que te abandonó en la Tierra
te admitirá en su gloria del cielo?

No existe una razón para estar aquí.

No existe un solo motivo
auténtico, inmutable, poderoso
que nos obligue a seguir aquí
aguantándonos a nosotros mismos
y obligando a terceros a soportarnos.

¿Entonces?, te preguntarás:

¿Para qué chingados estamos aquí?

¿Para qué nacemos,
crecemos,
nos reproducimos
si al final nos convertimos en polvo?

Si estás pensando en suicidarte
debes saber la verdad:

No existe un solo motivo por el cual vivir.

Hay que inventarlo.

Eso es todo.

Hay que despertar a diario
(si es que logramos dormir)
e inventar un motivo
un solo y simple motivo
que nos obligue
a levantarnos
asearnos, alimentarnos un poco.

Algo que nos haga
mover un dedo
para encender la tele
y no jalar el gatillo.

Cada minuto, segundo y hora
de cada día
sacar un Jocker de la manga
cualquier cosa mínima
que nos haga sonreír.
Una pinche risita
aunque nos sepa salada.

Distimia (Dysthymia). Jéssica de la Portilla Montaño. Acuarela. Water painting. TodoMePasa. Si estás pensando en suicidarte
Distimia (Dysthymia). Jéssica de la Portilla Montaño. Acuarela. Water painting. TodoMePasa. Si estás pensando en suicidarte

 

(Hace poco leí o escuché
no recuerdo dónde o por qué
que cierto suicida sin nombre
escribió en su clásica nota
que no saltaría del puente
si durante el camino
un solo extraño le sonreía.

A que no adivinas qué pasó…)

Si estás pensando en suicidarte
es necesario que sepas
que no eres el primero
y que no eres el único.

Pero qué novedad, ¿cierto?

El matarte
o el pensarlo
no tiene nada de especial.

Lamento decirlo:
EMOs y góticos
nos mintieron.

El desechar tu propia vida
no te hace original.

Aun si te crees nada o nadie
después de matarte
te convertirás en algo, sí:

en un pinche
asqueroso
e inútil número.

Eso es todo.
No hay más.

Si te matas en este momento
o mañana, o el mes siguiente,
o dentro de equis cantidad de tiempo
pasarás de sentirte un cero a la izquierda
a convertirte en una estadística nula
en una triste cifra
de la que pocos se enterarán.

Si estás pensando en suicidarte
o en hacerte daño de cualquier modo
serás solo uno más.

Uno más.

Y ya.

Solo uno más que no lo logró.

Serás otro que no sobrevivió a sí mismo
o a lo que sea que haya sufrido
de bebé, niño, joven o adulto.

Otro que no superó el abandono paterno
(o materno, mucho menos común)
o el rechazo de sus propios hijos.

Uno más de la lista de los molidos a golpes.

Otro con historial indeleble
de abuso sexual
de incesto
de violación a su dignidad.

Otro, solo otro
que no aguantó golpes o burlas
el bullying de compañeros
y/o profesores de escuela.

Si estás pensando en suicidarte
serás otro que murió por amor
por alguien que está coleando
y vivito, amando a tu sucesor.

Serás otro que prefirió
cortar con un arma
la piel que otro amorataba.

No:

Esa copa de alcohol no te salvará.
La botella entera tampoco.
Ni la marihuana
recreativa o medicinal.
Ni las “drogas duras”.

(Puede que te ayuden un poco
los ansiolíticos
antidepresivos
reguladores varios, como el litio
con receta y supervisión.)

(Puede que sí te ayude
tomar terapia
comer bien
hacer ejercicio
leer, escribir, pintar
jugar futbol soccer
lo que te ayude a llegar a esta noche.)

Si estás pensando en suicidarte
serás solo una de las miles
de millones de personas
que lo han considerado
cuando menos una vez.

Puede que seas
de las cientos de millones
de personas que sí lo intentaron
(apenas un puñado lo acepta).

Millones lo han logrado.

¿En serio quieres
ser uno de tantos
de esos sin nombre
que no alcanzaron
a disfrutar su último,
macabro,
poco presumible éxito?

(A menos que seas
reencarnación de Kurt Cobain
o de Sylvia Plath
o de alguien por ese estilo.)

Si estás pensando en suicidarte
solo por hoy
quédate aquí
conmigo
para que no te lamente.

Solo por hoy
mira a tu alrededor.

Yo voy a estar aquí.

Solo por hoy
acariciaré a mis dos perros
mientras recuerdo
a la que murió.

Solo por hoy
decidí ir al parque
para correr
tras un balón de diez pesos
y bañarme de puro sol
aunque el invierno me opaque.

Solo por hoy agradeceré
por quienes me mandaron a casa
de mi querida vecina la chingada.

Solo por hoy contaré
a las veinte personas
que aún me acompañan
y en las máximo cinco
que están siempre
incondicionalmente
sin importar lo que haga
diga, escriba, sienta o piense.

Solo por hoy te pediré
que recuerdes
que no estás solo.

Yo estoy aquí
contigo
siempre.

Siempre.

Llámame.
Escríbeme.
Visítame.
Envíame una foto.
Sonríeme.
Hazme reír
otra vez
y otra
otra…

O llama a alguien de confianza

o a una línea telefónica gratuita

de prevención del suicidio.

No estás solo.

Publicado por

Jéssica de la Portilla Montaño de Juárez

De vez en cuando reapareces. Esperas a que esté distraída, me acechas como un recorte amarillo que no sé de dónde saqué y entonces reapareces, sólo en ciertas ocasiones, precisamente cuando creo ya no extrañarte, me acompañas por breves instantes y de inmediato te disuelves, te haces espuma callada... Puede que siempre estés ahí y yo ni siquiera te note.

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