Socavón en Reforma: CDMX se hunde bajo el peso de la ineptitud

Socavón en Reforma: La Ciudad de México se hunde bajo el peso de la ineptitud

Hoy me encontraba procrastinando, como felizmente hago a diario para ejercitar mis músculos procrastinatorios. Cuando de repente vi que en Twitter estaba como trending topic la palabra #socavón.

¿#socavón? ¿Otra vez???

Si tiene como un mes o menos que se abrió tremendo agujerote en Cuernavaca, Morelos. El famoso “Paso Express” o Exprés, que le costó la vida a dos personas. Sí, ese que fue inaugurado de forma exprés para lucir las grandes y magníficas obras públicas de este sexenio. Porque ya lo dice Enrique Peña Nieto ahora que será su quinto y penúltimo informe de gobierno:

Lo bueno cuenta, y cuenta mucho.

Pues qué bueno, ¿no? Lo bueno cuenta tanto que contamos a dos personas, padre e hijo, que desaparecieron con todo y carro en el socavón original.

La Ciudad de México, no conforme con quedarse atrás en la moda de los socavones, ha decidido hacer su aportación. Hoy le pedí a Héctor que escribiera en su blog la explicación histórica de por qué apareció de la nada tamaño agujerote, ahora conocido como “Socavón en Reforma”, en el cruce de las calles Humboldt, Cristóbal Colón y la lateral de Paseo de la Reforma: La culpa la tienen los españoles. Gachupines, decía mi profesor de Historia, Luis Federico Morales Monjarás. ¿Sí lo puedo mencionar sin que mi esposo el profe de Civismo se ponga celoso??? Oh pues, una que tiene sus fetiches académicos…

El caso es que Ricardo Monreal volvió a ser noticia.

No le bastó con quejarse por la designación al dedazo de Claudia Sheinbaum. Ni con que se especule si dejará a Morena para irse al primer partido político que le llegue al precio. No: Ricardo Monreal necesitaba un agujerote de moda, un socavón en Reforma, justo en la delegación que el señor “gobierna”. La delegación sin agua, la de las macetas gigantes y ridículas, la de edificios viejos y cineastas mexicanos golpeados.

Total que está como pionero el socavón en Morelos, del cual el gobernador Graco Ramírez ya se lavó las manos. ¿Acaso tooooda la culpa es del inepto secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza? Qué más da: el señor es intocable.

Y ahora hay un socavón en Reforma, en pleno corazón de la Ciudad de México. ¿Será el agujerote que acabe de hundir las aspiraciones presidenciales de Andrés Manuel López Obrador? No olvidemos que la CDMX es bastión de izquierda, que lleva años bajo el mandato del Partido de la Revolución Democrática PRD, y que ahora se alista para ser casa de Morena. Alguien se tiene que hacer responsable por los desastres que ocurren en la capital del país…

La verdadera pregunta es: ¿Cuándo tendremos un socavón en nuestras respectivas ciudades?

¿Cuánto cuesta poner uno donde más nos convenga? No me molestaría que apareciera tamaño agujerote en dos o tres oficinas chafas aquí en León Guanajuato, pero la mera verdad es que yo quiero un socavón en mi patio trasero… Yo me encargo de poner los filtros de agua, el cloro y todo lo que haga falta para una bonita piscina veraniega.

No, ya en serio: Veamos ahora en qué entidad federativa surge el nuevo socavón de moda. Uy sí, bien pinches preocupados por los misiles nucleares de Corea del Norte y por el cabrón de Donald Trump con su muro y la salida del Tratado de Libre Comercio (tratado que Carlos Salinas de Gortari prometió que nos haría parte del “primer mundo”)… Pero se les olvida que los mexicanos cavamos nuestra propia tumba. O nuestro propio socavón, para el caso. Diría que México se hunde bajo el peso de la corrupción, pero un sabio filósofo dijo que la corrupción es de orden a veces cultural… Así que más bien: México se hunde bajo el peso de la ineptitud de sus gobernantes. Y de los votantes que los eligieron. Y de las madres que nos parieron a todos.

He dicho.

Sueño recurrente: Amigos imaginarios (Texto experimental)

Desde niña tuve un sueño recurrente:

Volar sin alas luego de correr para tomar impulso y dar un salto enorme… Entrar a cualquier estación del Metro, ir a la taquilla para pagar los dos pesos de mi boleto, recorrer el andén lleno de globos y de payasos que me invitan a conducir el convoy siempre y cuando no abra los ojos, al fin el transporte ya ha sido programado por geniecillos en computación que con algoritmos incomprensibles pretenden evitar accidentes causados por negligencia humana… Lo mejor de todo es que el Metro que yo conduzco termina volando, primero gracias a imanes que lo hacen levitar, después por mi mero deseo de escapar de un túnel oscuro.

El sueño que más recuerdo, y que me ha perseguido por años, tiene que ver con ardillas moradas. Un montón de ardillas moradas que me siguen a todas partes, así como a Homero Simpson y a otros personajes de caricatura se les aparecen de pronto un Homerito blanco y muy bueno, vestido de ángel navideño con poco presupuesto, y un Homerote rojo y negro, con sus infaltables cuernos en la frente y una larga cola terminada en triángulo.

Las ardillas van detrás de mí todo el tiempo, sin importar lo que yo haga o piense.

No sé cuándo comencé a verlas, a imaginarlas o lo que sea. Las primeras noches –o bien: los primeros días, porque en mis sueños generalmente hay luz solar, o un arco iris o más estrellas que en cualquier video de la web de la NASA– me hablaban todas al mismo tiempo: “Haz esto. No hagas lo otro. Sonríe. Quieta. Cállate. Di algo. ¿Estás segura? Te tomas la vida demasiado en serio”.

Llegué a temerle tanto a esas malditas ardillas que preferí dejar de dormir. Adiós a mis sueños.

Investigué en internet, mi niñera favorita, y ahí descubrí que en la farmacia podía comprar sin receta aspirinas con cafeína…

Continuará.

Cómo encontrar marido por internet sin hacer nada más que escribir un blog

Cómo encontrar marido por internet… ¿sin hacer nada más que escribir un blog? ¿Es en serio?

 

Ayer fue mi séptimo aniversario de novios y de vivir en León Guanajuato. Reclama mi primo el chef Omar Montalvo: ¿Por qué celebras eso si ya estás casada? Pues porque… Porque nos gusta celebrar por cualquier motivo. Nos gusta recordar el día en que nos reencontramos luego de trece años sin vernos. Y el día que sin querer queriendo terminé viviendo en provincia. Porque somos unos cursis.

Busqué en mi respaldo sql esa publicación original que hace siete años estaba en este blog: Se llama “Limpieza de otoño”. La escribí el 30 de noviembre de 2007, si mal no recuerdo día del cumpleaños del “bad romance”. Díganme si no es algo curioso, por no decir que muy c*gado: Escribes algo por el cumpleaños de tu intento de novio, y lo lee el que cuatro años después será tu esposo…

Así que aquí les dejo mis tips de cómo encontrar marido por internet:

1) Abran un blog.

2) Escriban mucho en su blog hasta que sea famoso.

3) Si su blog no se hace famoso, por lo menos que tenga buen ranking en Google.

4) Escriban el nombre completo del marido que quieren invocar. Alguien que ya conozcan y que no hayan visto en mucho mucho tiempo.

5) Esperen tres o cuatro años a que su futuro marido googlee solito su propio nombre.

6) Cuando el futuro marido encuentre su nombre en el blog, se sorprenderá tanto que de seguro les escribirá un comentario.

7) Contesten el comentario con correos kilométricos recordando con nostalgia los viejos tiempos… Seguro recibirán respuesta muy pronto.

¡Listo!!!

Si alguien me pregunta cómo encontrar marido por internet, diré que así le hice yo: Utilizando todo mi encanto por escrito, jeje.

Así que nada más siéntense a esperar… ¿Cuántas son las probabilidades de que dos personas que ya se conocen se enamoren de nuevo gracias a internet???

He aquí el texto culpable, mismo que desaparecí de la blogósfera sin querer cuando borré los textos anteriores de este blog. Gracias a quien inventó el respaldo sql, porque hoy lo puedo subir de nuevo:

Cómo encontrar marido por internet.

Que diga:


Limpieza de otoño.

Limpieza de otoño. Hora de tirar a la basura tooodo lo que ya no sirve y de adornar un poco las paredes vacías con impresiones de McMug que ni recordaba, con la letra de la rola Right here, right now (el primer KCT que compré en mi vida fue de Jesus Jones), con mi ángel caído de alas rotas y los pósters del último concierto de Marilyn Manson.

Cómo encontrar marido por internet escribiendo su nombre en tu blog.
Cómo encontrar marido por internet escribiendo su nombre en tu blog.

Entre las cosas extrañas que han surgido hasta el momento, se encuentran:

  • Un montón de cajetillas de Benson Mentolados que coleccionaba no sé pa ‘qué.
  • Copia del certificado de prepa de mi mejor amiga del Simón Bolitas (felicidades por la maestría… chale, ¿qué hacía yo estudiando Ingeniera Electrónica si JAMÁS he tragado Física???).
  • El flyer de la PsyMx Label Party (11 de junio de 2005).
  • Una cabezota de Tiranosaurio de algún aniversario de Burger King (y eso que prefiero los postres de Mc Donalds).
  • Tooodos mis apuntes de cinco semestres del Tec de Monterrey (sólo guardé los cuadernos de Mate de Ernesto Filio, el mejor profesor que tuve), de cuatrimestre y medio en la UVM (saludos a los LASCA con que estudié alguna vez) y me faltan los de mis tres meses del Anglo, ja.

Yo, perdiendo el tiempo tratando de aprender a calcular moles si jamás me aprendí el inchi Número de Avogadro…

Y vaya que sieeempre me aburrí en la escuela, en vez de poner atención en las hitlerianas clases de Beatriz Blanco (la pequeña gritona que rompía mapas y cuadernos en la jeta de las pobres estudiantas), escribía tonterías como ésta en segundo o tercero de secundaria:

“Los tres mosquitos estaban jugando a picar a las niñas, y entonces llegó el trapeador y los mojó a todos y nunca más los volvieron a ver”.

…JAJAJA. Así comenzó mi dizque carrera de escritora: soñando despierta sobre un pupitre rayoneado.

Nostalgia pura, me cae de madres, y eso que aún no comienzo a revisar una caja llena de al menos cincuenta cuadernos entre diarios, “poemas” y demás.

Qué de vueltas da la vida. Gracias a Hi5 descubrí que otra amiga del Simón Bolitas se fue a Argentina “sin despedirse” (como le escribieron en un comentario, ja), que la niña con la que me peleaba yo sola por mi “gran amor de la vida” tiene dos hijos y trabaja en un programa de Televisa, encontré nada menos que a Ana María Olmedo (la chica más desmadrosa de toda la escuela) y otras cuantas sorpresitas…

Neto, qué de vueltas. También encontré un correo electrónico de mi mamá, de alguna época en que no podíamos ni siquiera hablar sin alterarnos. He aquí un fragmento:

“No le eches la culpa al mes de octubre, eso no tiene nada que ver, en lugar de que trates de salir de tu depresión haciendo cosas positivas y productivas, no, te hundes más al estar pensando siempre en las mismas tonterías. No, Jéssica, no le echemos la culpa al mes de los problemas que nosotros mismos nos causamos y de pasadita les fregamos la vida a los demás. Que una depresión te dure uno o dos días, te lo creo, a mí me ha pasado, pero que te dure un mes, no inventes, lo que pasa es que lo agarras de pretexto para hundirte en la tristeza y no haces nada para salir de ese estado.

Ponte a trabajar, a estudiar, sal con tus amigos, vete al cine y verás cómo te olvidas de la depresión, pero si nada más estás echada, pensando en las mismas tonterías, cómo quieres salir de ella, al contrario, te hundes más. Espero que esto te sirva de algo y no sea motivo para deprimirte más. Bye.”

…y luego de nosécuántosmil psicólogos, psiquiatras, Diazepames, Rivotriles, Adepsiques, Plantas de San Juan y demás, he llegado a una conclusión muy pero muy simple: hay que escuchar más a nuestras mamás. Este correo es de hace ocho años, cuando mi única meta en la vida era suicidarme, y resulta que sí: sí se puede sobrevivir a la Distimia, por más que te lo hayan diagnosticado en el Instituto Nacional de LoQueSea.  Recuerdo que mamá pensaba que escribir mis problemas me deprimía más y cuál…

Vaya que las cosas han cambiado. Ya decía yo que por algo nací, a fin de cuentas, aunque haya nacido con el número de la bestia (“niña rara”) grabado en la frente.


Así que no hay brujería:

Ahora saben cómo encontrar marido por internet escribiendo su nombre en tu blog… Así le hice yo… sin querer, jajaj.

Luego les comparto  más publicaciones del respaldo de este sitio.

León Guanajuato: Cumplo ya siete años viviendo en provincia

León Guanajuato: Este domingo 27 de agosto cumplo ya siete años viviendo en el Bajío de México.

Nací defeña… O no sé cómo nos vayan a decir ahora a quienes nacimos en el entonces llamado Distrito Federal, hoy día Ciudad de México. Alguien (no recuerdo quién) me dijo que no soy “chilanga”: Que en realidad los chilangos son los mexiquenses que se mueven a diario para trabajar en la capital del país.

Como sea. Nací en la “Megalópolis” (nombre ridículo), en la CDMX (abreviatura ridícula), hace ya algunos ayeres.

Mi esposo también nació allá, al sur, por la salida a Cuernavaca. Y nos vinimos a reencontrar no aquí, no en León Guanajuato, sino en pleno internet. “Aldea ciberespacial”, escribió él en un comentario el 5 de agosto de hace siete años.

No sé si he contado la historia real de cómo el destino se encargó de juntarnos de nuevo, esta vez de forma definitiva:

Hace siete años yo estaba a punto de cumplir tres de insana relación con un tipo… Quien sabe quién es pues chido, quien no pues para qué lo traumo con detalles. Basta con que diga que era un auténtico “bad romance”.

Dejé de trabajar en gobierno federal y me fui a un proyecto de tres meses en una dependencia de Conacyt. Ahí conocí a un chico que decía tener “cierta edad” y que cumplía años el mismo día que yo. No tuvimos una relación porque él aclaró que no quería tener una relación, lo que por supuesto hoy le tengo que agradecer…

En esa dependencia no se trabajaba mucho que digamos. Más o menos la mitad del tiempo que estuvimos ahí fue cosa de estar siete horas procrastinando, porque no habían liberado el proyecto. Un día cualquiera se me ocurrió googlear “Héctor Juárez Lorencilla“, mi profesor de secundaria y primer amor. Me salió una página de Observatorio Educativo de León Guanajuato o algo por el estilo, así como que ah, a poco ahora vive ahí… Envié un correo a dicha página para preguntar por él, pero jamás obtuve respuesta.

Luego de eso, el destino se precipitó.

Terminé mi no-relación con ese chico “de cierta edad” y terminó mi relación laboral con la dependencia de Conacyt. El 4 de agosto de 2010, un día antes de cumplir tres años de “bad romance”, el noviazgo terminó de forma obligatoria y sangrienta. Vino la separación de bienes, separación de dineros, regresar un anillo de compromiso que me quedaba grande y que no presumí demasiado. El “bad romance” y yo terminamos confesándonos todas las veces (o la mayoría) que nos fuimos infieles o por lo menos lo intentamos. A mí, por cierto, me faltó platicarle de esa vez que fui sola a Acapulco…

Tardé unos cinco días en entrar a internet. No tenía ganas, y no porque estuviera triste. En realidad estaba muy, MUY aliviada de que el martirio al fin hubiera terminado. Ya me imagino yo, casada y/o con hijos con una persona a la que yo no respetaba y que no me respetó tampoco. Hace poco pensaba que es una fortuna que uno no se case con quien quiere sino con quien debe: En caso contrario estaríamos como Elizabeth Taylor.

Lo primero que hice al entrar de nuevo a internet fue ver los comentarios de mi blog.

Y ahí estaba: Héctor Juárez Lorencilla, mi profesor de secundaria. En verdad parecía una broma que me hubiera escrito el 5 de agosto, un día después de que terminé mi “bad romance”, el día que yo debía cumplir tres años de noviazgo. Él encontró mi blog googleando su nombre porque no encontraba una conferencia que dictó. Resulta que yo escribí sobre él en una entrada llamada Limpieza de otoño (luego la subo, es parte del famoso respaldo), donde hablaba de que había encontrado las cartas que me escribí con mi profesor de secundaria… un día que hice limpieza porque era cumpleaños del “bad romance”, jaja.

Y después… Bueno, como dicen en la tele: “El resto es historia”. Nos escribimos diario durante tres semanas, me invitó a venir a León Guanajuato a conocer la ciudad. Me subí a un autobús el viernes 27 de agosto de 2010, yo solo venía por tres días. Y ya no regresé al entonces llamado Distrito Federal, excepto para ir por libros y ropa. Mi Nintendo NES que aún servía, un montón de discos compactos originales, hasta mi colchón ortopédico desapareció… Espero que le hayan aprovechado al “bad romance”, porque fue un precio barato por mi libertad.

A los nueve meses de mi inesperada mudanza, me casé aquí en León Guanajuato.

Tres años después decidí que ya era hora de ser madre. Yo que nunca quise, no hubiera podido tener un hijo con ninguna otra persona. Gracias a Dios por el control natal, porque no tengo que verle la cara a ningún ex para pelear por la pensión alimenticia y la custodia y todo lo demás.

Hace dos años y cinco meses nació Jéssica Aranza Juárez de la Portilla. Mientras escribo, ella está muy entretenida viendo su libro de imanes de madera. Hace unos minutos “discutimos” porque la señorita se niega a desayunar bien.

Siete años desde que comencé una nueva vida lejos del bullicio, de la contaminación, del pasado. Aquí no me encuentro con ningún ente indeseable, aquí nadie molesta. Puedo salir a la calle sin preocuparme por chiflidos, piropos, manos largas y demás estupideces. Vivir en provincia es maravilloso. Amo vivir en León Gto.

Muchas gracias a mi esposo por estos siete años de amor, de cariño, de terapia existencial.

Gracias por ser con quien paso las noches y quien comparte mis días. Por nuestra increíble niña, por Domi y Tifón, hasta por el pájaro Dodo, jaja. Gracias por los regalos, por consentirme, por ayudarme, por comprenderme. Y porque no sé qué día de este septiembre cumpliremos veinticinco años de conocernos…

Aquí les dejo unas fotos que tomó MamiTatuada el lunes que fuimos con las niñas a dar la vuelta por el centro de León Guanajuato:

"<yoastmark

 

"<yoastmark

 

"<yoastmark

 

"<yoastmark

 

"<yoastmark

 

"<yoastmark

 

"<yoastmark

 

"<yoastmark

Sam Neill: La persistencia de la memoria por escrito

Sam Neill, mi querido diario, mi mejor y más fiel amigo, mi primer gran crush gracias a Jurassic Park

Ya lo he dicho: ¿Qué tal si la memoria me engaña?

Por eso fue que a los catorce años de edad comencé con mi infame Querido Diario Sam Neill (antes tuve otro llamado Norma, por una prima que no es mi prima sino como una hermana… pero lo rompí en alguno de mis inusitados berrinches). Y que nadie me diga y que nadie me cuente que las cosas no pasaron así como las viví yo.

Sam Neill, mi novio eterno de Jurassic Park.
Sam Neill, mi novio eterno de Jurassic Park.

Siempre dije que eso del Querido Diario Sam Neill fue inspirado por Ana Frank, pero nel: Mi no-prima llevaba años y años escribiéndole al Dr. Peter Venkman, pero el de la caricatura, ehhh… Me llevé una gran decepción con el cero guapo Bill Murray de la película la primera vez. No dudo ni tantito que me siga dando miedo el Hombre de Malvavisco porque se parece a las benditas estampas Garbage Pails Kids.

Pinche Javier Duarte JaviDú, neta que me recuerda a alguien pero no sé a quién...
Pinche Javier Duarte JaviDú, neta que me recuerda a alguien pero no sé a quién…

De hecho fue gracias a ese “Peter Venkman” ajeno que me enteré de que no sólo fui una niña exasperante: también era más cabroncita que hermosa, toda una troll. Diría que lo sigo siendo, pero ahora soy una irrespetable profesora y madre de familia. En unas vacaciones esa prima se quedó en mi casa, y aproveché mientras se bañaba para abrir su diario a escondidas. Así me enteré con que ella soñaba con “ser tan mula como Jéssica”… ¡Ah, chi!, ¿que yo soy queeé?

Y sí: podría decirse que esa chica cumplió su sueño, y con creces.

¿Yo? Si ya era una mula, obvio que lo seguí siendo. Apenas se me empezó a quitar hace poco.

Y lo tengo por escrito, jaja, como todo el detalle posible: Tanto las tonterías que yo hice como las jaladas que otros me hicieron durante más de una década.

Llevo años diciendo que algún día publicaré cada libreta de mi Querido Diario Sam Neill… ¿Pero qué tal si ya los transcribí, tal vez con algún seudónimo?

Libretas, cuadernos y un baúl de fotos y recuerdos de mi Querido Diario Sam Neill.
Libretas, cuadernos y un baúl de fotos y recuerdos de mi Querido Diario Sam Neill.

Selena y nuestro último día juntas en la playa. ¿Crees que nos volveremos a ver? – Joselynn

Selena y nuestro último día juntas en la playa de Huatulco. ¿Crees que nos volveremos a ver?

Texto e ilustración: Joselynn Oliveira García.

 

Querido Diario Chris Pratt:

Acabo de leer que te vas a divorciar de tu esposa Anna Faris

Te voy a contar el último día de mis vacaciones de Navidad en Huatulco.

Esa mañana me llamó Selena a la habitación del hotel para despertarme. Iba a ser nuestra sesión de fotos con los guapos.

Me tardé mucho bañándome. Llegué, me bebí solo un vaso de leche porque ella estaba desesperada. Y fuimos a buscar al cabeza hueca, pero estaba ocupado “hablando” con una gringa.

Regresamos al restaurante y ¡oh sorpresa!, iba llegando él con un sombrerito de Santa Claus, y con su amigo el que se parece al de One Direction. Le dijimos de la foto y nos pusimos en la fuente, él en medio y Selena sobre la fuente (porque está chaparrita). Él la abrazó y le dio el besito, yo me hice la disimulada pero no sentí feo porque pensé que era un maricón.

Fuimos a la playa. Selena vio a Chris y le dijo que se tomara una foto con nosotras. Pero él estaba ocupado en un partido, y por mientras nos tomamos una fotografía con un tal Alberto. Y ¡oh sorpresa! (pura sorpresas): se acabó la memoria para las fotos. Traté de convencer a mi mamá de que comprara una tarjeta de memoria pero no quiso. Selena y yo casi nos desmayamos, y yo me deprimí.

Total, pasaron otras cosas sin importancia.

Traté de grabar a Chris en mi mente para siempre, pero comienzo a olvidarlo.

En el avión yo estaba totalmente deprimida, unas vacaciones tan especiales y tan cortas.

Llegamos, le pedí a Selena su teléfono y nos despedimos. Llegamos a la gran Ciudad de México y me pareció más horrible que nunca.

Esas fueron mis vacaciones en Huatulco, con los chavos más guapos del mundo y el tipo más perfecto del universo. Estoy considerando el escribirle Y ser su “amiga por correspondencia”.

No crucé con él más de cinco frases y ni se habrá fijado en mí entre tantas gringas. Casi no lo vi, pero lo que vi…

Bueno, eso fue todo, y es todo por hoy. Mañana te cuento algo tan ridículo como esto, a ver qué se me ocurre, ¿ok?

Mañana te cuento más, Querido Diario.

Sistema abierto como castigo paterno – “¿Escuela, para qué?”, Héctor A. Ortega

Sistema abierto como castigo paterno

Saga: “Escuela, ¿para qué?”Héctor A. Ortega

 

Rodrigo, Isaac y Fernando estudiaron en colegios privados antes de llegar a mi escuela. Los tres fueron expulsados de la secundaria por problemas de conducta, y como castigo sus padres los enviaron a estudiar en el sistema abierto. Su estancia en la escuela tiene una similitud: reprobaron el examen único para acreditar la secundaria, por lo que pasaron varios meses tomando clases y presentando exámenes antes de obtener el certificado.

Para los tres muchachos estudiar en el sistema abierto representó una vergüenza que les hizo pensar en la pérdida de estatus frente a sus ex compañeros, amigos y familiares. Al realizar la entrevista de inscripción y registro, el discurso de sus padres fue similar: se trataba de algo vergonzoso pero necesario, pues tal vez les serviría de lección para valorar lo que se les había dado y no aprovecharon. Para los muchachos responder los módulos, estudiarlos y presentar exámenes resultó un martirio en el que siempre mediaron las bromas, los intentos de soborno y la compra de calificaciones ante los aplicadores.

Aunque los tres jóvenes siempre demeritaron el modelo educativo, tiempo después de su salida un cuarto amigo se presentó en la escuela a solicitar el servicio recomendado por ellos. La consigna siempre fue la misma: estar ahí por castigo, la posibilidad de presentar el examen único y obtener el certificado en el menor tiempo posible. Al final, esta escuela que está dedicada a la atención de niños, jóvenes y adultos en condición de rezago educativo (los relegados por el sistema), en los últimos años se ha convertido en una opción incluso para quienes gozan de un poder adquisitivo alto.

Rodrigo, Isaac y Fernando concluyeron la secundaria en tiempos diferentes: ocho meses, un año y dos años, respectivamente.

Los padres de Rodrigo son directivos de una empresa importante a nivel nacional. Sin embargo, la responsable de su educación es su abuela materna, quien fue profesora hace años y se encuentra peleada con la idea de que una persona no estudie. A sus 16 años, Rodrigo se dedica a la compraventa de automóviles con ayuda de su hermano mayor. Actualmente estudia la preparatoria en el sistema abierto, en una escuela de paga. Apenas ha logrado acreditar seis materias.

Isaac ingresó a estudiar al Colegio de Ciencias y Humanidades. Sus estudios corren por cuenta de su abuela pues sus padres ya no confían en él. A sus 18 años está por ingresar al cuarto semestre. Debe varias materias que de no acreditar le costarán la baja definitiva de la institución. Confía en que logrará acreditar todas las materias.

Fernando, a sus 17 años, es el encargado de una boutique para automóviles que abrió con financiamiento de su padre. A pesar de que consideró a Rodrigo como su enemigo en el tiempo que coincidieron en la escuela, ahora es quien arregla los autos que este compra y está próximo a vender. A pesar de la insistencia de sus padres, no piensa seguir estudiando mientras el negocio le deje dinero.

***********

Si te interesa acreditar tus estudios y vives en la Ciudad de México o en el Estado de México, ponte en contacto con el autor Héctor A. Ortega en el correo:

profesorhector_ao@hotmail.com