Alzhéimer / No te importa

No te importa mi ‎tristeza‬ porque te sabes parte de ella.

No fuiste tú el primer causante, pero sí quien engrandeció hasta límites insospechados mi ya de por sí monstruosa ‎depresión‬.
Poco gusto por la vida. Nula tolerancia a la ‎decepción‬. Hambre de calidez humana. ‎Anorexia‬ de cariño y amor.

Y aunque ya no te vea ni te ‎escriba , y aunque ya no me importa lo que suceda ‎contigo, eres el ‎rostro‬ que di durante décadas a mi eterna ‎melancolía‬.

Cada que mi pequeño ‎mundo‬ perfecto termina en el excusado, eres tú quien aparece riendo. Te justificas en un diálogo imaginario: por eso no soy yo quien está en tu camino. Y me alegro. Tú mismo escribiste una vez que eras como una piedra en mi zapato. En realidad fuiste un agujero negro en mi ‎destino‬.

Por eso debo agradecerte el que seas ‎feliz‬ con quien tú elegiste, porque no es algo que me importe ni siquiera ahora que estoy ‎triste‬.

Es ‎inevitable‬ que piense en ti porque eso hice durante casi 20 años, así fuera para mentarte la madre y restregarte que ahora soy yo quien la mayor parte del ‎tiempo‬ no siente la ‎desesperanza‬ que me embarga hoy.

Si me encuentro triste no es por ti ni por tus ‎recuerdos‬.

Son simples deficiencias neuronales que he aprendido a sobrellevar hasta que al fin encontré una ‎sonrisa‬ que sí me pertenece y que no finjo. Mi tristeza es sólo mía y me pertenece, no necesito ocultarla porque ya casi no emerge, y cuando surge me permite ‎escribir‬ ‎textos‬ absurdos justo como este…

Alzhéimer / No te importa

Alzhéimer / No te importa

 

ALZHÉIMER

La anciana no comprendió por qué el paquidermo atravesó corriendo la carpa del circo para entregarle un ramo de flores con la trompa. Y es que los seres humanos lo olvidan todo. Los elefantes, en cambio, recuerdan cada suceso, cada promesa y otras muchas cosas.

Jéssica de la Portilla Montaño de Juárez

De vez en cuando reapareces. Esperas a que esté distraída, me acechas como un recorte amarillo que no sé de dónde saqué y entonces reapareces, sólo en ciertas ocasiones, precisamente cuando creo ya no extrañarte, me acompañas por breves instantes y de inmediato te disuelves, te haces espuma callada... Puede que siempre estés ahí y yo ni siquiera te note.

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