¡Santas catástrofes, Batman!

La Niña TodoMePasa dice:

…sé que de “niña” ya no tengo nada, buuu.

Bueno, sí, tengo algo: una preciosa niña de casi 8 meses, jeje.

(Pero hagan de cuenta que nunca escribí esto último, porque entonces en vez de “Niña TodoMePasa” tendría que ser la “Mami TodoMePasa” o algo por el estilo, y eso como que suena medio MILF.)

Este 28 de octubre pasado, día de San Judas Tadeo, pasaste la mitad de la jornada laboral “con el Jesús en la boca”, como dicen por ahí con su fraseología mochilosa por motivos y personas que mejor ni mencionas, guac. La otra mitad de la jornada la pasaste jurándole a todos los santos habidos y por haber que en cuanto llegaras a tu hermosa casita ibas a escribir en tu blog (¿blog?, ¿todavía existen?) una novena completa, que diga, una novelita completa para agradecerle al santo de tu devoción (que no es Malverde, mhhh, lástima porque ahora como que anda de moda entre la gente más ‘Smart’) por dos o tres milagritos que te cumplió antaño.

Perooo, tómala: llegas a casa y resulta que no puedes escribirle a los santos básicamente porque no hay luz. NO HAY LUZ. ¿Así o más esotérico el asunto? Y cálmate, que al día siguiente será tu carro el que se quede sin batería porque alguien por ahí dejó los faros encendidos (sin albur)…

-¡Se fundió un fusible! -gritas en el patio oscuro al notar que cayó una aguada tormenta en tu barrio. Ya alguna vez te tocó quedarte sin refrigerador gracias a una descarga eléctrica, bah, con ganas de demanar a los idiotas transas de la Comisión Federal de Electricidad por su pésimo servicio en provincia.

-¿Cuál fusible? -Contesta tu esposo. -La verdad es que se me olvidó que había que pagar… Ya cálmate, ¿sí?

-¿Que me calme? ¿QUE ME CALMEEE??? -Gritas en medio de la calle luego de brincar la reja de tu casa y saltar a dos o tres vecinos como cuando jugabas encantados americanos. -¡Si no escribo en mi blog me voy a ir al averno por tu cuuu…!

…¡ZAS!!! Nomás no viste venir el tremendo cachetadón marca “protocolo de emergencia” que te propinó tu esposito. Vaya, hasta te sentiste como Robin en ese meme de Batman.

-¡Ya te dije que te calmes! ¡Babosa! ¡Cómo pretendes escribir en tu blog si ni siquiera sirve tu maldita computadora!

¡Ah!!! O sea que los de la CFE están buenos para cortar el suministro eléctrico si te retrasas un día con el recibo (saluditos a Carlos Slim, quien en exactamente quince días cortará mi línea telefónica para “recordarme” que tengo ciertas obligaciones de por vida con él), pero no para reparar el motor de tu refri o la compostura de tu módem que se derritió en la última tormenta. Neto que se derritió, lo juro, es literal que el estúpido aparato tiene un mega agujero en la cubierta de plástico.

Lo bueno es que tenías a la mano tu super lámpara de emergencias marca Enrique Peña Nieto, sí, justo esa que el entonces candidato te obsequió (aunque no en persona, buuu) junto con un miserable botiquín de cartón adornado con dos fabulosas aspirinas y unas cuantas vendas, por aquello de las pedradas que luego te tocan en la chamba y el consiguiente dolor de cabeza, ¿no?

Esa lamparita, tan útil como resulte en casos como ese, sólo te hace recordar cierta cuestión que llevas tres años tratando de olvidar:

¿cuándo será el día que un partido político -o varios- te regale una mugrosa despensa?, ¿una tarjeta electrónica para comprar chucherías? ¿CUÁNDO? ¿A qué candidote debes venderle tu alma para comer bien aunque sea durante tres días? ¡Ni una torta caduca, caray!

Tu módem apagado y derretido te recuerda la vez que marcaste a Telmex para reportarlo, a la espera de que te lo cambiaran pronto prontísimo para evitar un incendio…

…pero eso lo contarás en tu siguiente entrega, porque esta columna la acabas de escribir de contrabando en tu oficina. ¡A ver si ya te compras una compu nueva para que te quejes con razón cuando alguien no pague la luz!

Por cierto:

El milagro más importante que te concedió San Judas Tadeo fue que en menos de doce días desenredó el cordón umbilical del cuello de tu hija Aranza, luego de que la pobre lo trajo así durante tres meses. Terminaste en cesárea de emergencia de todas formas, pero al menos no tuvieron que traer a tu hija al mundo con semanas de anticipación.

Por eso y muchas cosas más: ¡GRACIAS!!!

@todomepasa

Jéssica de la Portilla Montaño de Juárez

De vez en cuando reapareces. Esperas a que esté distraída, me acechas como un recorte amarillo que no sé de dónde saqué y entonces reapareces, sólo en ciertas ocasiones, precisamente cuando creo ya no extrañarte, me acompañas por breves instantes y de inmediato te disuelves, te haces espuma callada... Puede que siempre estés ahí y yo ni siquiera te note.

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