Extrañándote

Extrañándote

Te extraño.

 
 
Sé dónde buscarte
y cómo reaccionarías
 Pagaré esa larga distancia
para decir: he estado extrañándote
 
Sigues siendo inevitable.
 
Prefiero callar para no confundirte
para que no se malinterprete
o lastimar a terceras personas
con una amistad imprudente
 
Hoy que estoy triste
que sólo quiero llorar
(o mejor aún: morir)
me haría tanto bien
que alguien se acuerde de mí
aunque sea por última vez…

Jéssica de la Portilla Montaño de Juárez

De vez en cuando reapareces. Esperas a que esté distraída, me acechas como un recorte amarillo que no sé de dónde saqué y entonces reapareces, sólo en ciertas ocasiones, precisamente cuando creo ya no extrañarte, me acompañas por breves instantes y de inmediato te disuelves, te haces espuma callada... Puede que siempre estés ahí y yo ni siquiera te note.

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: